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QUERÉTARO, Qro., 13 de junio de 2024.- Venecia, conocida por sus pintorescos canales y su rica historia, continúa enfrentando el desafío del turismo masivo con la imposición de nuevas restricciones destinadas a proteger su patrimonio y a preservar la calidad de vida de sus residentes. En respuesta al flujo constante de visitantes que congestionan las calles y afectan la vida local, las autoridades locales han anunciado medidas adicionales para controlar el turismo en la ciudad.
Entre las nuevas regulaciones, destaca la prohibición de grandes grupos de personas y el uso de altavoces en áreas centrales y en las islas de Burano, Murano y Torcello. Estas medidas se suman a la tarifa de 5 euros introducida este año para los turistas de un solo día. Según Sebastiano Costalonga, concejal de comercio de Venecia, «la administración busca establecer reglas claras para proteger la fragilidad de Venecia y la convivencia con sus residentes, y también enviar una señal contra los guías turísticos no autorizados».
Estas nuevas reglas son parte de un esfuerzo más amplio para abordar el problema del turismo descontrolado, que ha contribuido a una disminución significativa de la población residente en la ciudad. Venecia, que recibe más de 13 millones de turistas al año, ahora cuenta con solo 250,000 residentes permanentes.
La ciudad enfrenta desafíos adicionales debido a su delicado ecosistema acuático y a su estatus como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En 2021, Venecia prohibió la entrada de cruceros para proteger sus canales históricos, y la UNESCO sugirió incluir a la ciudad en su lista de sitios en peligro debido al impacto del turismo.
Además de las medidas regulatorias, Venecia está explorando otras iniciativas, como el lanzamiento de un cuestionario en línea para educar a los turistas sobre la importancia de respetar la ciudad y sus normas.
El enfoque de Venecia hacia una regulación más estricta de su turismo refleja una tendencia global en la que destinos turísticos populares buscan proteger su patrimonio y mejorar la calidad de vida de sus residentes. La implementación de estas medidas será vigilada de cerca por otras ciudades que enfrentan desafíos similares en la gestión del turismo masivo.