RUSIA, 11 DE MAYO 2017.- Un tribunal de la ciudad de Ekaterimburgo, en el centro-sur de Rusia, encontró a Ruslan Sokolovsky, de 22 años, culpable de los cargos de «insultar a los feligreses» e «incitar al odio». Durante el juicio, Sokolovsky se declaró inocente.
El joven se filmó mientras se divertía con el popular juego de realidad aumentada en el principal templo de la iglesia ortodoxa rusa en Ekaterimburgo, en agosto de 2016.Y a pesar de que le advirtieron que su acto podía tener consecuencias jurídicas, subió el video a internet, detalla la BBC.
Poco después fue arrestado por la policía.
Sokolovsky también fue hallado culpable de «tráfico ilegal de un equipo tecnológico especial», luego de que las autoridades encontraran un lapicero con una cámara incorporada durante un allanamiento a su vivienda.

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