QUERÉTARO, Qro., 9 de octubre de 2019.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Colegio de Ingenieros de Querétaro reiteraron que no existe afectación al acueducto de los arcos, donde se edifica la obra Barrio Santiago.

Y es que explicaron que desde antes del proyecto fueron medidas las vibraciones, las cuales no tuvieron alteraciones con la obra, la cual, incluso, sufrió modificaciones para pasar de seis a solo cuatro niveles de estacionamiento subterráneo para no generar posibles daños.

Explicaron que se les pidieron al menos tres estudios como protección a colindancias, al subsuelo y al monumento, encontrando sótanos estables, y muros del casco de la ex hacienda carretas en equilibrio, además de resguardo de vestigios como utensilios para la agricultura que fueron encontrados.

Actualmente se mantienen 4 monitores en los arcos para supervisar desplazamiento y vibración, sin que se hayan teñido cambios o alteraciones en el subsuelo.

Finalmente, apuntaron que se fijó una fianza por 22 millones de pesos al desarrollador ante posibles daños tras el arranque de la obra, los cuales no han ocurrido.