QUERÉTARO, Qro., 2 de noviembre de 2019.- Con 13 años en esta labor, Samuel Jiménez ha dedicado parte de su vida a ser sepulturero en el panteón Cimatario; en un trabajo que le causó miedo al inicio, pero que más tarde le dio fortaleza para ayudar a las familias a que den el último adiós a sus seres queridos.

Sabe que enterrar a los muertos es difícil, pero particularmente las exhumaciones son las más complicadas, más, si se trata de menores de edad o incluso personas conocidas, como ya le ha tocado.

“Compañeros que aquí trabajan en municipio y aquí les toca, y sí nos ha tocado sepultar a compañeros, compañeros que han trabajado incluso en el panteón”, explicó.

Samuel explica que el respeto de los difuntos y la fe es fundamental para realizar su labor, que aprendió de su abuelo y de su padre.

“Si da miedo, da una sensación muy extraña de exhumar, y sí, te da tristeza, más que nada los dolientes o es un angelito chiquito que empieza apenas a vivir, si me da tristeza y tu primera vez, de sacar unos restos más que nada”, añadió.

Además, señaló que se debe tener fortaleza mental, pues la nostalgia invade en algunos casos, y no puede llevar eso a su modo de vida.