Expone pediatra cuáles son las señales que indican depresión posparto
QUERÉTARO, Qro, 9 de febrero de 2026.-El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que, aunque suele asociarse con la infancia, también puede presentarse en personas adultas, especialmente en quienes no cuentan con esquema completo de vacunación. En este grupo de edad, la enfermedad puede cursar con mayor severidad y presentar complicaciones, por lo que la atención oportuna es fundamental.
Especialistas en salud señalan que ante la sospecha o confirmación de sarampión, lo primero es acudir de inmediato a una unidad médica y evitar la automedicación. El diagnóstico debe ser confirmado por personal de salud, generalmente mediante evaluación clínica y pruebas de laboratorio.
Entre los síntomas más comunes se encuentran fiebre alta, tos seca, escurrimiento nasal, conjuntivitis, malestar general y, posteriormente, la aparición de un exantema (ronchas o manchas rojas) que inicia en el rostro y se extiende al resto del cuerpo.
Una vez diagnosticado, el manejo del sarampión es principalmente sintomático, ya que no existe un tratamiento antiviral específico. Las recomendaciones médicas incluyen:
En adultos, el sarampión puede derivar en neumonía, infecciones del oído, diarrea severa o incluso encefalitis, por lo que es indispensable seguir estrictamente las indicaciones del médico y acudir a revisión si los síntomas se agravan.
Asimismo, las autoridades sanitarias recomiendan aislamiento domiciliario para evitar contagios, ya que el virus se transmite fácilmente por vía aérea. El paciente debe permanecer aislado al menos cuatro días después de la aparición del exantema.
En cuanto a la prevención, la vacunación sigue siendo la medida más eficaz. Los adultos que no recuerden haber sido vacunados o que no cuenten con comprobante del esquema completo pueden acudir a los servicios de salud para recibir la vacuna triple viral (SRP), siempre que no exista contraindicación médica.