VPH: una infección frecuente relacionada con varios tipos de cáncer
QUERÉTARO, Qro., 18 de julio de 2026.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fortaleció su Programa de Rehabilitación Cardiaca como una estrategia para prevenir la discapacidad y mejorar la calidad de vida de personas con enfermedades cardiovasculares, principalmente adultos mayores, al registrar que más del 90 por ciento de los pacientes atendidos recuperó su capacidad funcional.
La médica adscrita a la Unidad de Medicina Física y Rehabilitación Centro, Guillermina Alicia Vázquez Lara Santoyo, explicó que este esquema busca reducir el riesgo de discapacidad ocasionada por padecimientos como la cardiopatía isquémica y la insuficiencia cardiaca, además de favorecer la reintegración de los pacientes a sus actividades familiares, sociales e incluso laborales.
Desde la reactivación del programa en 2022, el IMSS ha brindado atención a 337 pacientes, quienes participaron en sesiones supervisadas de rehabilitación con una duración de entre dos y cuatro semanas, asistiendo de tres a cinco días por semana, de acuerdo con las necesidades de cada caso.
La especialista destacó que los resultados han permitido que más del 90 por ciento de los participantes recupere una mejor condición física, lo que se traduce en mayor independencia y una reducción del riesgo de complicaciones asociadas a enfermedades del corazón.
El programa contempla una evaluación individual para determinar la capacidad de movilidad, la tolerancia al ejercicio, las limitaciones articulares, las enfermedades asociadas y hasta los tiempos de traslado de cada paciente, con el fin de diseñar un plan de rehabilitación personalizado.
Como parte del tratamiento, las personas realizan caminatas supervisadas, ejercicios en bicicleta ergométrica, fortalecimiento muscular y rutinas de calistenia, siempre bajo vigilancia médica y con monitoreo constante.
Vázquez Lara Santoyo resaltó que el éxito del programa también depende del trabajo coordinado de un equipo multidisciplinario integrado por cardiólogos, médicos rehabilitadores, fisioterapeutas, personal de enfermería, psicólogos, nutriólogos y trabajadores sociales, quienes acompañan a los pacientes durante todo su proceso de recuperación.
El IMSS reiteró que este modelo de atención busca no sólo mejorar la salud cardiovascular, sino prevenir la pérdida de autonomía, favorecer la inclusión social y contribuir a que las personas mantengan una vida activa el mayor tiempo posible.