QUERÉTARO, Qro., 4 marzo de 2020.- La de Querétaro es una de las zona metropolitanas del país con mayor crecimiento poblacional, al registrar un incremento promedio de 5.8 %. En 15 años creció la población en la entidad en más de 29 %, y la Zona Metropolitana concentra ya al 51 % de los habitantes del estado, declaró Adriana Ortiz, de la Comisión Estatal de Aguas (CEA) de Querétaro.

El crecimiento de 5.8 % se registró del 2014 al 2017 mientras que la media nacional es de 2.7%.

La estimación de consumo es que existe agua garantizada para las demandas de aquí al 2030, esto estimando 200 litros de consumo por habitante por día, de ahí que se analizan nuevas fuentes de abastecimiento, como la de Moctezuma, declaró al indicar que también se toman en cuenta temas como cambio climático.

“Esto representa un gran desafío para los recursos hídricos de la cuenca del Río Querétaro. La demanda que hoy se tiene en la Zona Metropolitana es del orden de los 3.2 metros cúbicos por segundo… EL 60 % procede de aguas subterráneas, y el 40 %de aguas superficiales, que se traen de otra cuenca… Pánuco… La extracción de pozos, en el 2015, tuvo una reducción por la entrada del Acueducto (2), pero a partir de ahí, ambas fuentes mantienen el crecimiento en sus demandas”.

El crecimiento es uno de los factores que se analizó dentro del estudio que se realizó con la plataforma HydroBID, que se enfocó en el funcionamiento de la cuenca del Río Querétaro.

Querétaro, El Marqués, Corregidora, Huimilpan y una parte de Colón son alimentados por esa cuenca, que a su vez, se alimenta por el Lerma-Santiago.

“En el 2000 teníamos una población de un millón 500 mil habitantes, para el 2015, aumentó a 2 millones 400. El crecimiento en 15 años fue de aproximadamente medio millón de habitantes, representa 29 %, y, en la Zona Metropolitana, en el 2015, teníamos un millón 200 mil habitantes, que representaba el 51 % de la población del estado. Para el 2030 se proyecta un millón 500 mil habitantes”.

Remarcó que se mantendrá un trabajo permanente con HydroBID para tener una calibración permanente en el sistema, tanto para garantizar el abasto de agua como para actualizar mapas de riesgo. Estos estudios deberán tomarse en cuenta para que en zonas de escurrimientos no se autoricen cambios de uso de suelo.