CIUDAD DE MÉXICO, 6 de julio de 2020.- Los internos asesinados el pasado 1 de julio dentro de un centro de rehabilitación de adicciones ubicado en la comunidad de Arandas, municipio de Irapuato, en Guanajuato, no dieron información que los pistoleros exigieron, por lo que fueron recostados para luego recibir disparos que les quitaron la vida.

La Fiscalía informó que ese día, cerca de las 5:30 horas tuvo conocimiento que un grupo armado había irrumpido violentamente en el anexo, donde con armas de fuego de grueso calibre, privaron de la vida y lesionaron a los internos del lugar.

Las víctimas se encontraban en la planta alta del inmueble, al que irrumpieron preguntando por una persona.

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