Demagogia criminal: más de 90 mil muertos; Sheinbaum a caprichos de AMLO

● Dejar a la población las medidas sanitarias es una irresponsabilidad que privilegia la demagogia y el proyecto político de la 4T sin importar el resultado criminal.

Claudia Sheinbaum se encuentra en un punto análogo a la segunda semana de marzo, los días en que decidió seguir adelante con el festival masivo de rock Vive Latino en la CDMX, a pesar de las advertencias y el desplazamiento mundial en esos días de la pandemia de Covid19.

Ahora muestra la misma indecisión para regresar a la capital al Semáforo Rojo, a pesar de los indicadores, pero hay un factor de imposición: el rechazo de Andrés Manuel López Obrador a tomar medidas firmes para evitar un nuevo repunte de muertes y contagios. Esto parece dominar sobre las decisiones de la Jefa de Gobierno y su responsabilidad con los ciudadanos de la CDMX.

La aglomeración de miles de fieles católicos este miércoles en la iglesia de San Hipólito es una muestra de la necesidad de decisiones determinantes de gobierno.

La otra posición que ha tomado Presidencia, la de dejar al libre albedrío de la población las medidas sanitarias, es una irresponsabilidad que privilegia la demagogia y el proyecto político de la Cuarta Transformación, sin importar el resultado criminal.

Mientras en Francia Emmanuel Macron asume esta responsabilidad sin importar las consecuencias políticas al tomar medidas de confinamiento a partir de este viernes, al menos hasta el 1 de diciembre en México la estupidez domina.

En Francia los bares, restaurantes y negocios no esenciales cerrarán sus puertas, aunque las escuelas permanecerán abiertas.

Como justificación para evadir la responsabilidad en la urgente toma de decisiones, hoy en Palacio Nacional el presidente calificó las medidas de algunos países de Europa como dictatoriales, de imposición, de “la mano dura que tanto le gusta a los conservadores”. Demagogia criminal.

Los últimos días han sido cruciales para el razonamiento y la dirección que se debe tomar en la emergencia sanitaria. En el Senado esta negligencia provocó la muerte de un legislador, también por la incapacidad del gobierno capitalino para hacerlos cumplir en el recinto legislativo, las normas que sí cumplen en museos, templos, restaurantes, plazas comerciales y oficinas públicas.

Desde luego el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Eduardo Ramírez Aguilar también es responsable por la sesión del 20 de octubre donde no se tomaron las medidas sanitarias para aprobar la extinción de los 109 fideicomisos. Una prioridad impuesta por López Obrador, de nuevo el proyecto político sobre la integridad de los ciudadanos.

La irresponsabilidad de los senadores no solamente saldará las consecuencias en su salud y en la de sus familiares, son un foco de propagación del virus, y hasta el momento no hay medidas coercitivas contra los responsables.

En marzo, al permitir Claudia Sheinbaum el Vive Latino, no sabemos cuántas muertes provocó, simplemente porque la autoridad encargada de investigarlo a nivel local y a nivel federal es parte interesada en mantener esa opacidad, sin embargo, la posición de alarma de la Jefa de Gobierno al concluir el festival, fue un indicador de la negligencia criminal que se cometió en el momento, presionada por Palacio Nacional y por Hugo López-Gatell.

Ese fue el parteaguas que distanció un poco a Sheinbaum Pardo de las decisiones de la Secretaría de Salud de Jorge Alcocer y del subsecretario que fue premiado por Andrés Manuel con la Cofepris.

Oficialmente hoy rebasamos las 90 mil muertes por el Sars-CoV 2 al tiempo en que las imágenes de la feligresía católica abarrotando el templo de San Hipólito en la CDMX es el preámbulo de lo que será un foco de contagio brutal en los próximos días (https://youtu.be/Lyjid3qELEU).

Por supuesto que esas 90 mil muertes oficiales derivan según las fórmulas reales en más de 250 muertes reales, pero ya esta cifra oficial rebasó el calificativo de “catastrófico” cuando las 60 mil muertes eran un pronóstico lejano, al llegar a las 70 mil lo calificamos de apocalíptico y en las 80 mil de fantástico.

Estas 90 mil muertes podrían ser calificadas como holocáustico, pero nos reservamos el nombre de “Efecto Gatell” cuando lleguemos a las 100 mil muertes, que según la tendencia será antes de diciembre, de acuerdo a la proyección de las últimas 10 mil que fueron en sólo 23 días.