QUERÉTARO, Qro., 03 de agosto de 2020.- A sus 37 años, Orlanda vio de cerca la muerte debido a un mal diagnóstico y síntomas no conocidos del Covid 19. Hoy, a casi 40 días del inicio de su malestar, lucha por salir adelante.

Fue justo el Día del Padre que la vida de Orlanda cambió. Se encontraba en su casa en el fraccionamiento La Pradera, donde comenzó a sentir fuertes dolores de cabeza, situación que ya había padecido antes por estrés, pero que le duraba solo un par de horas.

Luego de varios días con dolores, hinchazón de venas y presión alta decidió llamar a la línea Covid, donde le dijeron que no contaba con síntomas para el nuevo virus, aunque ella solicitó que se le hiciera una prueba. Los médicos se opusieron a realizársela al argumentar que sus síntomas no coincidían con los del Covid 19, pues no tenía fiebre ni tos.

Ella decidió buscar por su cuenta, pero los médicos particulares la diagnosticaron con un cuadro hipertensivo. Los males siguieron, diarrea, conjuntivitis y mareos la llevaron a pedir nuevamente una prueba, que no quiso ser aplicada.

Gracias a una de sus conocidas, y con varios días mal, decidieron aplicarle la prueba, la cual salió negativa, pero a decir de ella tenía semanas con los síntomas.

“Los médicos nos han dicho que si se aplica la prueba cuando inician los síntomas sale positiva, pero si es ya avanzados y con la enfermedad es negativa”, argumentó.

Cuando parecía que todo volvería a la normalidad la situación empeoró, ahora costaba trabajo respirar y había hipotermia en el cuerpo de Orlanda, quien vive hasta ahora conectada a un tanque de oxígeno.

Orlanda es madre soltera de una pequeña, y son ya casi 40 mil pesos gastados por su cuenta en médicos particulares, ante lo que consideró una falta de atención oportuna en el hospital general, pues de haberle detectado Covid, pudo haber iniciado un tratamiento.

Hoy no busca culpables, pero sí que se conozcan otros síntomas, que no se habían detectado en el Covid, para que más personas no vivan su situación.