QUERÉTARO, Qro., 3 de junio de 2020.- Los legisladores locales buscan manipular la ley, esto ante la parcialidad con la que se pretende establecer en Querétaro la objeción de conciencia, declaró Maricruz Ocampo, integrante del Centro Latinoamericano para La Paz, la Cooperación y el Desarrollo.

El derecho del personal médico a negarse a realizar procedimientos que van en contra de sus creencias es una realidad para todo el país, toda vez que se encuentra establecido en una legislación federal, por lo que en Querétaro únicamente se debería acatar ese mandato federal, mientras que todos las instituciones médicas deberían contar con personal no objetor de conciencia, para garantizar que los servicios se brinden a toda la población.

Con la aprobación parcial de la objeción de conciencia en Querétaro sí busca impedir la realización del aborto, pero también podría llevar a que personal médico rechace brindar cualquier servicio a personas de comunidades indígenas, de la comunidad LGBTQ+, o a cualquier otra persona por razones muy diversas, como su color de piel.

Cualquier personal médico, también por ley, está obligado a dar atención médica a todas las personas cuando no exista otro profesional en la clínica capaz de darles servicio de calidad. En este punto estimó que todos los hospitales médicos, cuando contraten a personal objetor de conciencia deberían hacerles firmar un documento en el que ratifiquen que cuando sea necesario sí atenderán a toda la población, sin importar sus creencias.

También reprobó que los diputados locales aprovechen un momento de contingencia para votar todas aquellas legislaciones polémicas, punto en el cual resaltó que Querétaro rechazó la no penalización del aborto.

En este punto estimó que la propuesta de ley aprobada en comisión es una mezquindad política, sobre todo porque no puede negársele el servicio a la población. Insistió en que cuando el único que pueda brindar el servicio sea un objetor de conciencia estaría obligado a realizar un aborto, por ejemplo, en casos de violación.

Derechos Humanos puede emitir una acción de inconstitucional y echarla abajo, de ahí que la iniciativa de objeción de conciencia es una mera acción política para, a través de la discriminación, tratar de crecer en seguidores.