QUERÉTARO, Qro., 2 de noviembre de 2017.- Con música, mariachi y sones norteños decenas de familias recuerdan a quienes ya no están, en este Día de muertos; en una tradición que se vive cada año entre chicos y grandes.

Panteones como el “Cimatario” reciben a las familias con colorido. Flores desde 20 a 200 pesos, antojitos mexicanos, agua y algodón de azúcar es ofrecido al arribo del campo santo, el cual luce sus mejores galas para la fecha.

Apenas entrando, los jóvenes se pelean por ofrecer una cubeta con agua y limpieza para las tumbas, pues es un día en que hacen negocio. En este lugar se pueden pasar minutos u horas, pues se tiene todo lo necesario serio al alance para ello, desde baño, alimentos y bebidas.

Las familias viven esta fecha de diferentes formas; algunos guardan el duelo y oran ante el último hogar de sus seres queridos, unos más se organizan con música y convivio para recordar lo alegre que fueron sus difuntos en vida, y otros optan por mejorar las tumbas, luego de varios años.

Algunos queretanos, otros que vienen de diferentes lugares pues sus familiares murieron aquí, el 2 de Noviembre es una fecha única para los mexicanos, quienes rinden culto y recuerdan a los que ya partieron.