México interpondrá demanda en EU por muerte de migrante: Sheinbaum
QUERÉTARO, Qro., 18 de julio de 2026.- La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) entró en una etapa decisiva, con el sector automotriz y siderúrgico entre los principales puntos de tensión. El Gobierno mexicano buscará que Washington elimine los aranceles aplicados a los automóviles, el acero y otros productos, además de establecer mecanismos que reduzcan la posibilidad de nuevas medidas comerciales unilaterales.
La negociación ocurre después de que Estados Unidos descartara una renovación automática del acuerdo por otros 16 años, lo que abrió un periodo de revisiones constantes y mayor incertidumbre para las empresas que operan cadenas productivas entre los tres países. México ha presentado una serie de preocupaciones comerciales relacionadas con los aranceles, las reglas de origen y las condiciones para mantener la competitividad regional.
La industria automotriz mexicana ha advertido que no puede discutirse un endurecimiento de las reglas de origen mientras continúen vigentes los gravámenes de 25 por ciento impuestos por Estados Unidos. El sector considera que obligar a incrementar el contenido estadounidense de los vehículos fabricados en Norteamérica elevaría los costos de producción y afectaría no solo a las plantas mexicanas, sino también a proveedores y consumidores estadounidenses.
Pese a las diferencias, la elevada integración entre ambos países obliga a mantener abiertas las negociaciones. México continúa como uno de los principales abastecedores del mercado estadounidense y conserva ventajas por su ubicación geográfica, capacidad manufacturera y red de proveedores; sin embargo, una revisión prolongada podría aplazar inversiones, modificar planes de producción y presionar el empleo en estados altamente industrializados.