SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 22 de agosto 2020.- En la denuncia que el 11 de agosto presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR), el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, acusó de presuntos hechos de corrupción y tráfico de influencias, a los expresidentes Enrique Peña Nieto, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa y Carlos Salinas de Gortari; y a 13 personas más, entre ellos exsenadores, exdiputados -dos de ellos ahora gobernadores- y los excandidatos presidenciales del Partido Acción Nacional (PAN) y del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ricardo Anaya Cortés y José Antonio Meade Kuribreña.

Es decir, a casi todos los que despacharon en Los Pinos en los últimos sexenios o aspiraban a llegar ahí, excepto Ernesto Zedillo Ponce de León y Vicente Fox Quesada.

A lo largo de 63 fojas, Lozoya refiere que el magnate sudamericano de la constructora Odebrecht -un grupo brasileño con diversos negocios en los campos de la ingeniería y la construcción y una de las constructoras más grandes de América Latina-, Marcelo Obebrecht, entrego sobornos a los expresidentes Calderón Hinojosa y Peña Nieto, a su Secretario de Hacienda y al Poder Legislativo.

Lozoya refiere que el dinero se lo entregó Luis Alberto de Meneses Weyll -que fue el director de Odebrecht en México-, y en 2012 se reunió con él en la cafetería El Globo, a petición de Enrique Peña Nieto y de Luis Videgaray, y que le pidió que apoyara la campaña de Peña Nieto con seis millones de dólares y que en cuanto ganara el exmandatario, iría a ver personalmente a Marcelo Obebrecht.

Sin embargo, solo le dieron cuatro millones de dólares, de los cuales se depositaron 3 millones 150 mil dólares a la empresa Latin Asia América Capital Holding y luego recibió instrucciones para realizar pagos a una serie de consultores extranjeros contratados por el PRI por 1.6 millones de dólares, en tanto el resto, 1.5 millones de dólares, los depositó a la cuenta de la empresa Tochos Holding Limited, de su propiedad.

También Lozoya indicó que en febrero de 2013, Peña Nieto y Videgaray le dijeron que se requería entregar montos importantes a la oposición “para que votara a favor de ciertas reformas estructurales de interés para el presidente Enrique Peña Nieto”.

Y relata que entregó en bolsas bancarias transparentes y maletas, el dinero a senadores integrantes de la Comisión de Energía del Senado y a un diputado federal, en unas oficinas rentadas por Pemex ubicadas en Montes Urales número 425 en Lomas de Chapultepec, que fueron entregadas por Francisco Olascoaga, jefe del Departamento Administrativo de Pemex.

En su escrito de denuncia, Lozoya Austin dijo que los legisladores del PAN Francisco Javier García Cabeza de Vaca (actual Gobernador de Tamaulipas), Francisco Domínguez Servién (de Querétaro), así como Salvador Vega Casillas y Jorge Luis Lavalle Maury, recibieron los sobornos y también lo extorsionaron.

“Los legisladores señalados tenían una actitud muy agresiva , ya que inclusive amenazaban con boicotear la Reforma Energética si no recibían más sobornos”, según la denuncia filtrada en redes sociales y supuestamente auténtica, a decir del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Continúa en Quadratín SLP