QUERÉTARO, Qro., 17 de agosto de 2020.-El proyecto “En el semáforo se aprende” tiene por objetivo brindar y compartir acompañamiento educativo a niños en situación de calle que no tienen acceso a las telecomunicaciones en Querétaro.

Jemima Peláez, líder y creadora de este proyecto, compartió que el lunes de la semana pasada arrancó esta iniciativa y que hoy se tiene un alcance de 80 niños, aunque para este sábado, con el apoyo de los 24 voluntarios, confía en que se tenga un impacto en 220 niños, entre los tres y 11 años de edad.

“Primero vemos una actividad de lectura y redacción, y estimulamos escritura y comunicación, después vamos a pensamiento matemático y llevamos un juego que nos acompañe que estimule memoria, atención, cognición y las funciones mentales superiores”, precisó.

Detalló que este proyecto aborda acudir a siete zonas donde se han detectado a niños en situación de calle en los semáforos: Centro, Campo Militar, Sendero, Candiles, Pie de la Cuesta, Constituyentes y Palmas.

“La mayoría de los voluntarios son estudiantes, ingenieros, fotógrafos, maestros, paramédicos, diseñadores, ilustradores, la gama profesional y los perfiles que estamos trabajando es impresionante; los capacitamos, les brindamos en digital el material para un mes, y cuando ellos lo impriman gasten cinco pesos por niño”, resaltó.

Jemima Peláez, quien es maestra en Jalpan y atiende a estudiantes sordos de las comunidades, narró que en el primer encuentro es acercarse a los papás para informarles el objetivo de este proyecto y que les darán atención educativa a sus hijos, donde los puedan ver, por un tiempo de entre 40 y 50 minutos; al final del encuentro se le da a cada infante un lunch para convivir.

“Venimos a enseñar, nos identificamos como voluntarios”, añadió.

Resaltó que el objetivo primordial es que este proyecto denominado “En el semáforo se aprende” se lleve a cabo hasta que termine la contingencia sanitaria o hasta que los niños puedan regresar a sus casas, ya que la mayoría son de la Sierra Gorda o de otro estado.

“En caso de que prosigan las metas y la gente interesada en ayudar sigamos activos entonces puede ser una actividad permanente”, refirió.

Por lo cual, exhortó a las personas a sumarse como voluntarios o donar, por ejemplo, cuadernos, gomas, lápices, colores, gel antibacterial, cubrebocas, por mencionar algunos productos.

“Yo creo en los niños, creo que uno de estos niños puede llegar a ser doctor, encontrar alguna cura, puede aportar algo a la humanidad, a un nivel que no me imagino, y yo quiero ser parte de eso, mi pasión es que van a lograr a ser profesionistas; igual invitar a los voluntarios que se quieran sumar que es con pasión, de saber que los niños de la calle están en una situación distinta, pero pueden lograr todo con el apoyo necesario de la sociedad”, finalizó.