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QUERÉTARO, Qro., 1 de junio de 2025.- En México, las intervenciones estéticas como la liposucción, el aumento de senos, la rinoplastia y la abdominoplastia se han convertido en las más populares entre las mujeres, posicionando al país como el cuarto a nivel mundial en procedimientos quirúrgicos de este tipo. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), cada año se realizan más de 900 mil procedimientos estéticos en territorio nacional.
Este auge responde a una mayor accesibilidad económica y a la presión social por cumplir con ciertos estándares de belleza. La tendencia ha dado origen incluso a prácticas como las tandas entre amigas para juntar dinero y someterse a cirugías corporales, priorizando el cambio físico a veces sin considerar los riesgos.
Aunque estas intervenciones se han normalizado, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha lanzado múltiples alertas por el crecimiento de clínicas irregulares que operan sin licencias, insumos caducados o personal médico acreditado. Tan solo en los últimos años, la dependencia ha clausurado más de 260 clínicas por estas razones.
Los riesgos asociados a estas prácticas van desde infecciones y deformaciones hasta secuelas permanentes o muertes, como lo han documentado diversos medios nacionales e internacionales. Los precios también varían considerablemente: una liposucción puede costar entre 40 mil y 90 mil pesos, mientras que el aumento de senos ronda entre 60 mil y 85 mil pesos, según el portal American Health & Fitness.
Desde la perspectiva psicológica, expertos subrayan la necesidad de atender temas como la autoestima, la presión social y el impacto emocional que motivan estas decisiones. Para muchas mujeres, la modificación física se ha vuelto sinónimo de aceptación, lo que puede derivar en trastornos de imagen corporal o dependencia emocional hacia los procedimientos estéticos.
La Cofepris recomienda a quienes estén considerando una cirugía estética que verifiquen que la clínica cuente con licencia sanitaria, que el personal esté certificado y que las instalaciones estén debidamente autorizadas para realizar estos procedimientos.