Nada Personal
Grandes ideas, pobre municipio
De verdad que el agua en Colón algo debe de tener. Porque no se explica de otro modo que al presidente municipal, Gaspar Trueba, se le haya ocurrido abrir una “oficina de enlace” de ese municipio… ¡En una plaza comercial de la capital queretana!
Ya lo sabe, si desea tramitar su pasaporte para peregrinar a la Basílica o importar gorditas directo desde los venerables fogones de Colón, ya puede hacerlo sin salir de su zona metropolitana.
Calles, servicios, seguridad deberían ser prioritarios, pero no, los políticos de los bailes, los tenis fosfo y las selfies no descansan en su lucha por reinventar la burocracia. No tienen remedio. Y el agua, insisto, algo debe tener.
Ellos nada tiene que ver
Ángel Balderas, con ese tono altanero que ya le es costumbre, niega cualquier participación de su partido en las evidentes prácticas de inducción al voto durante la jornada electoral del pasado domingo. Dice que todo es “ocurrencia de los conservadores”. Vaya cinismo.
Negar lo que todos vimos acarreo, condicionamiento de programas sociales, y presiones veladas en acordeones; no solo es insultar la inteligencia de los ciudadanos, sino un acto desesperado por controlar la narrativa cuando los hechos son más que elocuentes.
Celia las más votada
La elección de personas juzgadoras marcó un parteaguas en la historia judicial del país. Entre las figuras que emergen con fuerza está Celia Maya García, magistrada en retiro, ex candidata al gobierno de Querétaro por Morena y anteriormente postulada por el PRD. Con más de tres millones de votos, fue la más respaldada en las urnas. No es poca cosa en un país que apenas se acostumbra a que los ciudadanos elijan a quienes deben impartir justicia.
El nuevo encargo que le espera no es menor: vigilar el actuar de jueces, magistrados y ministros. Evaluar que sus resoluciones sean imparciales, conforme al derecho, sin sesgos partidistas ni presiones de grupos de interés. Un reto monumental, sobre todo cuando se parte desde una militancia política