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No hay mucha diferencia en lo que sucede ahora en Guanajuato, con aquella época de enardecidos que clamaban a Cristo rey, mientras levantaban armas en cerca  de 40 batallas y asaltos. Ahora su gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, aliado a los otros siete que encabeza Enrique Alfaro gobernador de Jalisco, tira lanzas contra la federación, despotrica  contra decisiones y leyes, mientras sus tierras se llenan  de cadáveres. Como suele pasar con sus aliados, le echa la culpa de todo lo que le sucede al gobierno federal, pero cuando lo necesita reclama su ayuda. Si son estados libres y soberanos como  los configura la Constitución, la crisis que viven algunas entidades es por el acaparamiento de partidos, por la ineficacia de sus gobiernos, por su cercanía a veces con grupos criminales y por la insistencia en apoyar a funcionarios que no han dado el ancho. En estos casos están en Guanajuato, el fiscal estatal Carlos Zamarripa Aguirre, con once años en la presunta investigación,  que tiene asegurada su chamba hasta 1928 y el secretario de seguridad, Alvar Cabeza de Vaca, con 8 años en el puesto. Se les ha denunciado muchas veces y siguen  impertérritos, pese a los nulos resultados.  Los últimos acontecimientos en los que fueron  asesinados primero 10 y luego 28 jóvenes que se rehabilitaban por su adicción a drogas, es parte de la secuencia trágica que viven  los guanajuatenses y que el PAN que los ha gobernado por 29 años, no ha podido controlar. ¿Como responde el gobernador al hecho de que los centros en  donde se rehabilitaban los jóvenes, no estaban controlados legalmente?¿quien vigilaba los tratamientos, quien aplicaba las terapias y medicamentos? Según los informes hay muchos de esos centros funcionando sin  control.

EL CERVANTINO, FAMOSO A NIVEL MUNDIAL, EN MANOS DE LA DERECHA

Contradicción absoluta, que los dos eventos culturales más importantes del país, El Cervantino y la Feria Internacional del Libro (FIL), tengan a un gobernador de ultraderecha y  en el segundo caso, a un  remiso del  pacto federal.  En el caso de Guanajuato,  el PAN, apoderado del estado desde 1991, que logró previa una concertacesión con Carlos Salinas de Gortari,  se ha vanagloriado de ese famoso festival sin aportar nada ¿Que pueden aportar a la cultura universal,  la que propugna el Príncipe de los Ingenios, el Manco de Lepanto, los antiabortistas, los que niegan  el derecho legítimo de las mujeres a sus cuerpos? Un  error histórico tener en ese sitio al Cervantino ¿Como se dará el próximo festival el  mes de octubre  ante el anuncio del número 48 de esos festivales con el halo de muerte que flota en más de14 municipios de esa entidad? En este año, al mes de abril, ya iban  mil 686 asesinados, con un  aumento del año anterior  de acuerdo a datos publicados, de 448 por ciento  ¿Como podrán confiarse los  que asistirán, ante el enseñoramiento de una política de partido que se lanza en contra de un estado federal que pretende superar los traumas de la inseguridad y de la corrupción?  

LA CRISTIADA MODERNA, SE PROLONGA EN LA OPOSICIÓN  Y LA BELIGERANCIA

Guanajuato fue uno de los estados en los que se desarrolló la guerra cristera en los años 1926-29 del siglo pasado. Fue un movimiento opositor, en especial al revolucionario Plutarco  Elías Calles, ante lo que se llamó la Ley Calles, por las limitaciones que imponía a la iglesia católica frente a los poderes del estado. Fue un nuevo enfrentamiento como el que se dio en la época de Juárez y Calles refrendó las propuestas de las Leyes de Reforma sobre la separación  iglesia-estado  que se mantienen vivas en la actual Constitución con el laicismo, en el artículo tercero. Para el historiador y principal   exponente de la cristiada, Jean Méyer (La Cristiada: La guerra de los cristeros, volúmen I, Siglo XXI, 2007) fue un  alegato a favor de la postura religiosa, como una defensa de la fe. Pero según sus críticos, el escritor se concentra en eso sin tomar en cuenta las verdadera lucha revolucionaria que partía precisamente de liberarse de los poderes que habían mantenido sujetos y explotados a los trabajadores, entre ellos los ricos del porfiriato apoyados por el clero. Exhibía ese movimiento en realidad, su oposición  a la guerra revolucionaria y a una Constitución que  dejaba fuera al clero, de sus privilegios.  Era pues,  una lucha por el poder que no tenía  nada de divina, muy similar a la que encabezan en estos momentos fuerzas derechistas que pretenden derrocar al gobierno legitimo. La mencionada guerra que según  los cálculos arrojó más de 250 mil muertos, de federales y cristeros en cerca de 40 batallas y asaltos en varios sitios,  llevó a una negociación  que los prelados del Vaticano consideraron nicodémica, por oscurita, según decían. Y se referían  con  ese calificativo,  al personaje bíblico de Juan 3, Nicodemo, importante y misterioso hombre que visitaba a Jesús solo por las noches. Eso me hace recordar los cánticos que escuchaba en mi infancia en  la iglesia a la que me llevaban y que se referían a ese hombre, Nicodemo. Pero a diferencia de la provocadora frase ¡Viva Cristo Rey!, estos cánticos planteaban un cambio de actitudes, que no necesariamente debe ser religioso. De hecho tendremos que asumir muchos cambios cuando concluya esta etapa. Decía uno de sus versos:

Un hombre llegose 

de noche a Jesús,

buscando la senda 

de vida y de luz

El maestro le dijo:

si a dios quieres ver,

tendrás que renacer.

Tendrás que renacer

Tendrás que renacer