Filosofía sin escrúpulos
MM, vale recordar: Los diamantes y los mitos, son eternos.
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Los diamantes son eternos, decía Marilyn Monroe, como eternos son los mitos. Y en el caso
de ella se celebrará este año su centenario, al cumplirse cien años de sus nacimiento el
primero de junio de 1926. Dormía yo aquel cinco de agosto de 1962, en Hermosillo, muy
pleno en mi primera juventud, cuando alguien me despertó: murió Marilyn Monroe me dijo.
Hacía poco había visto Los caballeros las prefieren rubias y al despertar vi y percibí como
una bisoña reportera, como el mito se metía en las personas y en las cosas y la ciudad
sorprendida, se sumaba a lo que era parte, entonces, de la vida diaria norteña: los
comentarios sobre el Hollywood de antaño. En una ciudad convencional, retrógrada aún en
algunas reacciones en este momento, las de aquella muerte si fueron sorpresivas. Quizá
porque muchas de las personas que acaparaban la economía y planteaban las estructuras
sociológicas en la mujer resguardada, veían en aquella muerte, el reguardo también, de un
mito. Para las propias mujeres el tener un mito era diferente a tener una mujer viva,
palpitante y bellísima, que les robaba los sueños de sus hombres y que las religiones
centraban como mal ejemplo. Y las familias y los varones, en el peligro para la mujer. Un mito
no hace daño.
PESE A LA REALIDAD QUE VIVÍA, MARILYN SIEMPRE FUE Y ES UN GRAN MITO
La vida fue planteando profundamente cambios, en la vida de la actriz. Uno de ellos fue para
aquel mito ya en marcha, su vida, sus transformaciones, sus filmes y la sorpresa al recordar
en una revista famosa de tiempo posterior, una verdad que se escondía ya, en la plenitud del
mito. Se trata de una revista española, quizá ¡Hola! no lo tengo muy claro, la que publicó
hace varias décadas, refrendada en fotos antiguas -quizá de los años cincuenta-, y
declaraciones años después, de su media hermana Berniece Baker Miracle, la verdadera
historia de Marilyn Monroe, llamada Norma Jean Baker en realidad. La famosa por sus siglas
MM, vivía temporadas con su familia en California, en una clase media muy representativa,
con familiares normales, gente bien vestida, tirando a obesa, de esas que festejan la vida de
una manera satisfecha porque se sienten miembros de la respetabilidad y cumplidores de su
papel social.
SU MEDIA HERMANA ESCRIBIÓ SOBRE ELLA EL LIBRO MY SISTER MARILYN
En la entrevista, Marilyn aparecía sonriente junto a sus familiares después de ser recibida
por su media hermana en un tren, donde se esperaba a “la mujer alta y rubia” y más tarde en
la playa junto a su madre, una mujer alta aún joven, que desmentía la historia de que estaba
internada en un manicomio y eso exhibió ante el público a una pobre niña privada de madre.
Las fotos ahí están en esa revista o en las hemerotecas y yo recuerdo que escribí largo y
tendido sobre ello y después le regalé la revista al crítico de cine sonorense Rafael Gándara
que también se quedó sorprendido. Y algo publicó. La media hermana escribió tiempo
después de la muerte de MM, la que consideraba la verdadera historia de Marilyn (Algoquin
1994 y otras ediciones más recientes que quizá se multipliquen este año) y en esa época de
la revista española, tenía un problema con editores y productores de cine que pensaba
resolver. La vida de la actriz reflejada en la revista, planteaba su curso causando sensación
en cada uno de sus filmes, 29 de ellos, los que serán mostrados en profusión este año,
mientras transcurre el tiempo que marca el centenario de la que ha sido la mujer mítica más
auténtica de todo Hollywood.