Rehabilitarán Cuesta China y 20 caminos dañados por obras en la 57
QUERÉTARO, Qro., 27 de febrero de 2026.- En un antiguo poblado de Dolores Hidalgo, en el estado de Guanajuato, una tumba rodeada de relatos inquietantes ha alimentado el misterio desde 1850.
Campesinos de la zona aseguraban escuchar lamentos nocturnos y ver la silueta de una mujer vestida de blanco que repetía el desgarrador “¡Ay, mis hijos!”, frase asociada a la leyenda de La Llorona.
Con el paso del tiempo, varios trabajadores del campo desaparecieron y algunos fueron encontrados sin vida en un río cercano, lo que incrementó el temor entre los habitantes. En 1963, el propietario de las tierras mandó colocar una gran cruz en el sitio para ahuyentar la supuesta presencia; sin embargo, una tormenta la destruyó tras recibir el impacto de un rayo, cuyas piedras fueron esparcidas a más de 300 metros.
Alarmados por los hechos, los terratenientes solicitaron la intervención de frailes españoles, quienes permanecieron en el lugar para investigar. Uno de ellos afirmó haber visto a la mujer de blanco y escuchar sus gritos en un punto específico del terreno.
El caso habría llegado al Vaticano y, tras una indagatoria, la Iglesia Católica determinó la construcción de una tumba y la realización de un exorcismo, considerado el primero documentado en México. Pese a ello, los testimonios sobre apariciones continúan hasta la actualidad.