Modifican reglamento de carrera fitness tras crisis intestinal de atleta
QUERÉTARO, Qro., 14 de junio de 2026.- La física juega un papel fundamental en algunos de los goles más espectaculares del futbol, al explicar cómo la velocidad, la trayectoria y la rotación del balón influyen en su recorrido hacia la portería. Cuando un jugador golpea el esférico, transfiere energía mediante una fuerza aplicada en una fracción de segundo, permitiendo que alcance velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora.
En casos documentados, disparos de más de 120 km/h han recorrido más de 11 metros en apenas un tercio de segundo, reduciendo al mínimo el tiempo de reacción de los guardametas.
Además de la velocidad, el ángulo de salida resulta determinante para el éxito de un disparo. Un balón demasiado bajo puede ser interceptado por la defensa, mientras que uno excesivamente elevado termina fuera del arco. Los futbolistas desarrollan con la práctica la capacidad de calcular de manera casi automática la fuerza y dirección necesarias para colocar el balón en zonas difíciles de alcanzar para el portero.
Uno de los fenómenos más llamativos es el llamado efecto Magnus, responsable de la curvatura que adquiere el balón cuando recibe un golpe lateral. Este principio físico modifica la presión del aire alrededor del esférico y permite que los tiros libres esquiven barreras y cambien de trayectoria en pleno vuelo.
Este comportamiento seguirá siendo un factor relevante durante el presente torneo internacional de futbol, ya que las diferencias de altitud y clima entre las sedes de México, Estados Unidos y Canadá podrían influir en la resistencia del aire y, por ende, en el comportamiento del balón dentro del terreno de juego.