Palabras y juicios irredentes
Hay tragedias que conmueven por la pérdida de una vida. Pero existen otras que obligan a un país entero a preguntarse cómo fue posible que el Estado permitiera durante años la existencia de instituciones donde la violencia podía presentarse como un método educativo. El homicidio de Dafne Zapata, una adolescente de trece años ocurrido durante un campamento de una academia militarizada en Tamaulipas, pertenece a esta segunda categoría.
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