CIUDAD DE MÉXICO, 16  de enero de 2021.- Tepito es salsa, lo demás es cumbia, es el grito de guerra de Menny Martínez Piraña y la Banda que Manda, que con más de 20 años de trayectoria interpretado música caribeña, es una autoridad en el Barrio Bravo, epicentro de este género musical en México.

Músico y cantante desde los 12 años, el Piraña inició interpretado los éxitos del salsero puertorriqueño Héctor Lavoe, cuyas melodías se volvieron famosas entre los sonideros de Tepito y las número uno de ventas en las antologías de discos piratas que se maquilan y venden en las calles del barrio de la colonia Morelos.

La salsa en Tepito primero formó a un público que abarrotaba los bailes de los sonideros, pero luego los seguidores del género no se conformaron con escuchar y lucir sus mejores pasos en la pista, querían escuchar los metales, las percusiones y las cuerdas en vivo ejecutadas por músicos del barrio.

“Desde hace muchos años existieron los sonideros y la gente que se dedicaba a la maquila, primero de casetes y luego de discos compactos. Mucha gente conoció de esta manera a muchos grupos extranjeros de salsa. Es como se empezó a difundir el género en el barrio.

“La gente que venía a comprar discos y piratería le dio más fuerza. Tepito se hace salsero por esto, y quienes ahora vienen al barrio conocen la salsa porque salió de aquí”,  afirma el Piraña desde su chelería, El Punto, ubicada sobre la calle de Rivero, a unos pasos del Metro Tepito.

Continúa en Quadratín México