CIUDAD DE MÉXICO., 12 de diciembre de 2019.- Además del asesinato de su hija Jaqueline y sus nietas Brenda, de tres años, y Sofía, de un año, a manos de su propio yerno, Gaudencio Alva, carga con la herida de saber que durante el ataque, ellas gritaron y pidieron auxilio, pero nadie las ayudó, a pesar que el triple asesinato ocurrió en el inmueble que habitan varios familiares del victimario, quien tras el homicidio se suicidó.

“La señora de la tienda me informa que en la noche, como a las 10 de la noche, ella subió a darle de comer a su perrito en la azotea, su casa es de tres pisos y dónde vivía Pedro, la ex pareja de mi hija y su familia, es de dos niveles. ‘Yo escuchaba los gritos,  pensé que se estaban peleando ahí’”, narró el familiar de las víctimas.

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