Nada personal
“DE MANUAL” IGNORAR
A LOS DESAPARECIDOS!
Se trata de los dos extremos del populismo universal y que –de
manera nada casual–, son parte del comportamiento de la presidenta
mexicana.
Sí, el primero de los extremos es la negación sistemática de una
realidad grosera y aplastante, como la de casi 200 mil desaparecidos y sus
familias que recorren el país en una penosa exhibición del fracaso del
Estado mexicano.
Y, el segundo extremo es la complicidad del gobierno mexicano con
las bandas criminales; alianza perversa que niega la entrega de los “narco-
políticos” del partido oficial, Morena, a la justicia norteamericana.
Lo más cuestionable es que, en los dos extremos –en los dos casos–, los
gobiernos federales de Morena –el de AMLO y el de Claudia–, siguen de
manera puntual “El Manual del Dictador”.
Y es que negar la realidad criminal de un Estado fallido –como el de
Morena–, es todo un clásico del “Manual del Dictador”.
Un clásico al que lo mismo recurrieron Mussolini, que Hitler, Stalin,
Franco y Pinochet, entre muchos otros populistas que cometieron
atrocidades y los peores “crímenes de lesa humanidad”.
Y vale la memoria porque precisamente en el México del 2026, la
“señora presidenta” acude presurosa al Manual del Dictador para ocultar
los “crímenes de lesa humanidad” tolerados por su gobierno y por Morena
Crímenes como los cometidos en el llamado “rancho del
exterminio”, en Teuchitlán, Jalisco, en donde los cárteles criminales
dominantes, no sólo secuestraron, sino que mataron e incineraron a por lo
menos 900 ciudadanos.
Pero no es todo; resulta que Claudia Sheinbaum también acude a
otros clásicos del Manual del Dictador, cuando imagina una “campaña
externa” contra su gobierno –el espantajo del feo enemigo externo–, y
lleva sus fobias al extremo de acusar a los opositores de apostar por una
crisis de Estado.
Lo cierto, sin embargo, es que la “señora presidenta” puede decir
misa; puede gritar que “dejen en paz” a su patrón, López Obrador; puede
insultar al sentido común y a los opositores, pero nada les quitará a su
gobierno y al de AMLO el estigma de que solaparon los horrores del
“narco-gobierno” para solapar a sus aliados de los cárteles criminales.
Y es que para nadie es un secreto –sea en México, sea en el mundo-
-, que desde el partido oficial mexicano, se estableció una “alianza narca”
que financió la construcción de Morena y que, por tanto, impulsó al poder
a decenas de candidatos –de los tres órdenes de gobierno; federal,
estatales y municipales–, a cambio de dejar pasar y dejar hacer a las
mafias criminales.
Y la confirmación del nacimiento del “#NarcoPartidoMorena” y de
los “#NarcoGobiernosDeMorena”, la vimos en la última década en
declaraciones políticas y públicas como los “abrazos y no balazos”, además
de “ellos también son seres humanos” y “amnistía a los grupos
criminales”.
Sin olvidar los groseros y repetidos saludos a la madre de “El Chapo”, en
Badiraguato, Sinaloa y, sobre todo, con la ilegal liberación de decenas de
aliados de los cárteles criminales.
Pero el problema resulta aún más grave cuando, por orden presidencial, la
Fiscalía General pretende desaparecer todas las evidencias del horror que
vivieron cientos de miles de ciudadanos en la última década.
Y es que, según las organizaciones de “madres y padres” buscadores, el
gobierno federal intenta destruir toda la evidencia de los hornos
crematorios clandestinos localizados en todo el país, para que, al final, la
presidenta salga con el “sambenito” de que no existen pruebas contra los
“narco-políticos”.
Sí, de suyo, asistimos a un “crimen de lesa humanidad” que el
gobierno de Sheinbaum niegue los ciento de miles de desaparecidos y
otros tantos miles de atrocidades criminales, cometida en todo el país por
“sus amigos”.
Sin embargo, el crimen es mayor cuando la presidenta no sólo
ignora a las madres buscadoras en su intento por llegar a Palacio para ser
escuchadas, sino que ordena a grupos “porriles” golpear a las y los
manifestantes –madres y padres de desaparecidos–, en una muestra más
de que Morena y sus políticos son la versión moderna del fascismo italiano
y el nazismo alemán.
Y mientras que en México el fascista gobierno Sheinbaum somete a
la mayoría de los medios –prensa, radio, televisión y digitales–, para
ignoren los horrores de su alianza criminal, el mundo descubre la verdad
detrás de los “#NarcoGobiernos de Obrador y de Sheinbaum.
Y sí, la “presidenta” Claudia puede engañar a muchos por mucho
tiempo, pero no engañará a todos todo el tiempo.
¿Lo dudan?
Al tiempo.