Descomplicado
¡MEXICO NO ES DEMOCRACIA!
¡SI ERES CHAIRO, NO LO LEAS!
En días pasados, el ex presidente Ernesto Zedillo volvió a una de sus preocupaciones
frecuentes.
Sí, como lo reseñamos ayer aquí, Zedillo regresó al tema de la muerte de la democracia
mexicana.
Y es que, con sus propias palabras, el ex mandatario mexicano culpó al ex presidente
López Obrador y a la presidenta Claudia Sheinbaum, de ser los verdaderos responsables de la
muerte de la democracia mexicana.
Sin embargo, en uno de sus lances de cinismo, la “señora presidenta” respondió con una
grosera perorata que ofende no solo a los ciudadanos, sino a las aniquiladas instituciones
democráticas de nuestro país.
Así lo dijo Claudia, el martes 28 de octubre del 2025, en un mensaje que supone que los
ciudadanos son idiotas: “El sexenio de Zedillo estuvo caracterizado por muchas medidas
antidemocrática; ¿cómo se atreve a hablar de antidemocracia, cuando él inicia, además de la crisis
de 94 y del Fobaproa, con el retiro unilateral decidido por una apersona, de la Corte anterior…
“Y después, todas las historias de represión durante su sexenio; de persecución política y de
antidemocracia, que se dio en lo económico, que dice él “yo permití que hubiera transición del PRI
al PAN”, lo que pactó con Estados Unidos, dicho por Labastida… ¿Cual democracia, es hipocresía?
“Pero lo cierto es que hoy en México hay más democracia que en el sexenio de Zedillo y eso, por
más que digan, es realidad”. (FIN DE LA CITA)
Como es su costumbre, la presidenta vuelve a mentir.
Pero vamos por partes.
¿Qué fue lo que dijo el ex presidente Zedillo.
El pasado sábado 25 de octubre, el diario español El Mundo publicó una extensa entrevista al ex
presidente mexicano, en donde Zedillo advirtió que la democracia mexicana ha muerto y que los
responsables de matarla se llaman López Obrador y Claudia Sheinbaum.
Y por eso, a partir de la grotesca y grosera respuesta de la presidenta, no nos queda más remedio
que concluir que la crítica de Zedillo pegó en el blanco; pegó donde debía pegar.
Por eso debemos empezar por el principio: ¿Qué entendemos por dictadura y qué es la
democracia?
Una dictadura significa un sistema de gobierno autocrático en donde por la vía legal, por la fuerza
o mediante la violencia, el poder se concentra en un solo líder, grupo, partido u organización que
actúan sin restricción alguna, sin tolerancia y que cancelan no solo libertades fundamentales sino
la pluralidad, la oposición, la presa libre y crítica, pero en especial, los derechos humanos.
Por si no se han percatado, todo lo anterior es lo que han impuesto en todo el país los gobiernos
de Morena.
Pero además, según Norberto Bobbio, los elementos clave que componen el totalitarismo son, el
partido único, ideología oficial, economía centralizada, la cancelación de libertades como la de
expresión y el terror omnipresente, que reprime a opositores y controla las conductas humanas.
Sí, de nuevo el retrato de Morena.
A su vez, la democracia es un sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo y para el
pueblo, quien la ejerce directamente o mediante representantes electos en procesos libres,
transparentes y equitativos.
Pero resulta que, en los hechos, desde 2018, las elecciones federales, estatales y municipales en
México han sido financiadas y vigiladas por la alianza de Morena con los cárteles criminales.
Por tanto, ni AMLO ni Claudia ni Morena pueden hablar de democracia y menos de elecciones
libres, transparentes y competitivas; la presidenta llegó al cargo gracias a elecciones financiadas y
controladas por sus socios criminales.
También miente “la señora presidenta”, porque en su momento, el Fobaproa fue aprobado por el
PRD y por AMLO, aliados de Ernesto Zedillo; los mismos que avalaron la nueva Suprema Corte, el
nuevo INE y todos los órganos autónomos que hicieron de México una verdadera democracia.
Hoy, sin embargo, los gobiernos de Morena, con López Obrador y Claudia Sheinbaum a la cabeza,
destruyeron la democracia y construyeron su “dictadura bananera”.
Y si lo dudan, aquí las pruebas, una a una.
1.- La de expresión fue la primera libertad perseguida en los gobiernos de AMLO y de Claudia y los
primeros sometidos fueron los críticos y los medios. El primer perseguido fue el autor de Itinerario
Político, por cuya cabeza Morena pagó un montaje de alcances mundiales.
Luego cayeron los medios electrónicos –prensa, radio, televisión y digitales–, y luego articulistas,
columnistas e intelectuales, al extremo de que la libertad de expresión sólo existe en plataformas
independientes
2.- La propaganda sustituyó a la libertad de expresión. Sí, a la par de qué medios, periodistas y
críticos fueron sometidos, los gobiernos de Morena desplegaron su propaganda diaria a través de
las llamadas “mañaneras”, que no son más que un compendio de mentiras que justifican todo tipo
de atrocidades cometidas por el poder dictatorial; atrocidades que nadie o casi nadie en la prensa,
en la televisión o la radio aclaran.
3.- Luego sigue la verdad oficial; ese engaño tejido desde Palacio que le sirve al partido oficial, a la
presidenta y a sus corifeos para justificar todo lo injustificable, como la captura del INE, del IFE, de
las instituciones independientes y como la desaparición de la Suprema Corte independiente.
4.- Le sigue el uso del terror como forma de control social. ¿Por qué nadie en el gobierno federal y
en los estatales y municipales de Morena persigue a los grupos criminales? ¿Por qué atentados
como el de lanzado contra Ciro Gómez Leyva? ¿Por qué crímenes como el de un reputado
abogado frente al Poder Judicial de la CDMX? ¿Por qué más de 250 mil muertes violentas, más de
100 mil desaparecidos; miles de jóvenes perdidos y miles de feminicidios..? Porque Morena es
aliado de los carteles criminales.
5.- Junto al terror viene el desamparo social. Y es que la dictadura de Morena nos muestra, a
diario, que la sociedad mexicana está desamparada y sin instituciones que la protejan.
6.- La corrupción ha jugado y seguirá jugando un papel fundamental en el control dictatorial de
Morena y de sus gobiernos. Basta ver la forma en que se han corrompido instituciones otrora
respetables como Semar, Sedena y muchas otras. López Obrador es uno de los grandes corruptos
de la historia y, por eso, corrompió todo lo que toca, porque sabe que el poder de la corrupción es
uno de los lazos más fuertes de toda dictadura.
7.- Las elecciones libres, transparentes y confiables son un pilar de la democracia. Por eso, López
Obrador sobornó y sometió al INE, al Tribunal Electoral y por eso acabó con órganos autónomos
capaces de defender derechos y libertades ciudadanas.
8.- La división de poderes, que consagraba la Constitución fue demolida por Obrador y por
Sheinbaum, quienes hoy tienen control total no solo del Ejecutivo, sino del Legislativo y el Judicial.
9.- El nepotismo y la impunidad son armas también letales contra la democracia y se han
convertido en uno de los principales estandartes de Morena y de sus gobiernos. Y es que si la
familia presidencial se ha corrompido sin freno, todos en Morena creen tener el mismo derecho y
todos saquean el país sin pudo y sin vergüenza, sabedores de su impunidad.
10.- Y la muerte de la figura del “amparo” jugará un papel crucial. Sólo basta entender que los
ciudadanos estaremos en total indefensión.
No, “señora presidenta”, su gobierno es una grosera dictadura sostenida por los cárteles del
crimen organizado.
Lo demás de su perorata, no es más que un discurso engañabobos.
Al tiempo.