Filosofía sin escrúpulos
Trump: de lengua un TACO;
(Donald siempre se acobarda)
Una respuesta social contra el modelo de golpear, amenazar y huir del presidente
Donald Trump derivó en el modelo TACO (Trump always chickens out o Trump siempre se
acobarda) en el caso de Irán: amenazó con desaparecer la milenaria civilización iraní y dio
la hora exacta del momento en que lanzaría todo el fuego de la Casa Blanca, pero antes
del plazo dijo pues que siempre no, que ya despuesito, que ya veremos…
El esquema TACO debe servir a México y a Cuba para desdeñar las amenazas de
invasión militar de Trump.
El modelo estadunidense TACO se traduciría en el lenguaje popular mexicano
como “de lengua me como un TACO”, pero en el mismo sentido de destacar la estridencia
que hoy se conoce ya como parte del juego de palabras derivado del único libro que le
escribió T. Schwartz: El arte de negociar, pero traducido en la realidad al arte de
desnegociar.
Después de gritonear que iba a acabar con una civilización histórica –mucho más
antigua y con mayor contenido cultural que la estadounidense de apenas 250 años–, los
iraníes jugaron al extremo de no ceder y prepararse para la lluvia de fuego destructivo
que había amenazado Trump, pero bastó una llamada del Gobierno pakistaní que nada
tiene que ver en el juegos de equilibrio de poderes nucleares para que Trump dijera de
manera sencilla: ah, miren, hay una propuesta nueva, entonces guardo mis misiles y mi
lluvia de fuego para despuesito.
El sitio curso de negociación hizo un resumen del libro de Trump-Schwartz y y se
toman aquí unas cuantas frases del estilo trumpiano o trumpista:
–Haz lo mejor que puedas, y si no sale sigue adelante sin darle vueltas.
–Piensa y negocia en grande.
–Pon el foco y sé obsesivo; las personas de éxito empresarial lo son porque
persiguen un tema hasta que se consigue.
–Mantén muchas opciones abiertas ya que muchas negociaciones inevitablemente
no van a salir.
–Si la otra parte percibe claramente que deseas algo profundamente, estás
muerto.
–Usa a los medios como punto de presión.
–A veces hay que nivelar una amenaza con otra amenaza; hay ocasiones en que
merece la pena volverse un poco loco.
–El show es importante, pero luego también hay que dar lo que se promete.
–Muestra fuerza con personas agresivas.
–Mostrar dureza, confrontación y controversia fuerza a otras personas a prestarte
suficiente atención.
–No retrases los acuerdos, hazlos.
–Nunca confíes en alguien en los negocios, nunca.
–Sigue siempre intentando el acuerdo. Cuando digas “no”, sigue.
–Deja las emociones en la puerta y combina la lógica con el arte de la negociación.
Pero los medios ya le han tomado la medida a Trump. A su estridencia le
corresponde luego retroceder, lo que en el modelo TACO quiere decir acobardarse. En su
primer conflicto con el Congreso en 2018, el economista y premio Nobel Paul Krugman
escribió en el The New York Times un perfil del nuevo presidente bajo el título de “el arte
de la negociación… fallida”.
Krugman hace un juego de referencias con Luis XIV, a quien se le acredita la frase
de “el Estado soy yo” y le sirve para señalar que Trump no hace ninguna distinción entre la
lealtad a la nación y la lealtad a su persona. “Porque tratándose de Trump, una
negociación no es una negociación, son solo palabras que se sienten en libertad de
ignorar unos días después”.
La debilidad de Trump es que no tiene cara de póker: sus estridencias ni asustan
ni convencen y hay que jugar a los límites a la mexicana: “atórale y a ver a cómo nos
toca”. Krugman recordó en su texto el desdén racial de Trump cuando llamó a naciones
centroamericanas como “países de mierda”. Y también registró lo que le dijo una vez
Chuck Schumer, líder demócrata del Senado, al referirse a las griterías de Trump y la
forma en que o se le olvidaba o las tiraba sus planes a la basura: “trabajar con Trump es
como negociar con una gelatina”.
Y agregó: “en otras palabras, la falta de fiabilidad de Trump es un gran problema,
por encima y más allá de la sustancia de sus políticas. No obstante, aquí está el detalle:
aunque sus instintos son claramente autocráticos, la Constitución no lo pone por encima
de la ley.”
Lo que vivió el mundo en los cuatro años del primer periodo de Trump y ahora en
su primer año de segunda administración perfila a un presidente del imperio más
importante del mundo comportándose como un Nerón Golden en modo de Salman
Rushdie.
La amenaza de desaparecer a Irán de la faz de la tierra quedó en un: “bueno, no es
para tanto”, aunque redujo al presidente de Estados Unidos a la imagen del payaso de las
cachetadas.
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Política para dummies: La política es el pozo de los deseos reprimidos.
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