Continúa operativo para localizar a adulto mayor desaparecido en Corregidora
QUERÉTARO, Qro., 11 de agosto de 2026.- La familia Urquiza, propietaria de terrenos agrícolas en Huimilpan desde hace décadas, acusó al exgobernador de Querétaro, Francisco Domínguez Servién, de intentar despojarla de un predio de aproximadamente 100 hectáreas y de apoderarse del agua de un pozo con una concesión de 360 mil metros cúbicos anuales.
Durante una conferencia de prensa, Pamela Urquiza Lindacher señaló que el conflicto estaría relacionado con un proyecto inmobiliario planteado desde 2023 mediante un fideicomiso en el que participaría la empresa MJF Campestre, vinculada al exmandatario panista.
De acuerdo con la denunciante, la propuesta contemplaba urbanizar los ranchos “La Haciendita”, de 169 hectáreas, y “El Salto”, bajo un esquema en el que MJF Campestre fungiría como desarrolladora y obtendría 80 por ciento de las ganancias, mientras que la familia recibiría el 20 por ciento.
Sin embargo, sostuvo que el fideicomiso carecía de condiciones claras respecto a los plazos para ejecutar el proyecto, mecanismos de cumplimiento y posibles penalizaciones, por lo que lo calificó como “leonino”.
La familia Urquiza señaló que el rancho “El Salto” cuenta con un pozo cuya concesión permite extraer hasta 360 mil metros cúbicos de agua al año, recurso que, aseguran, sería uno de los principales puntos de conflicto.
Pamela Urquiza explicó que, tras el fallecimiento de Agustín Urquiza Fernández de Jáuregui, el rancho “La Haciendita” fue heredado a María Guadalupe Fernández Villanueva, mientras que posteriormente una parte del patrimonio relacionado con “El Salto” fue donada a Julián y Pamela Urquiza con el objetivo de proteger los bienes familiares.
Según la familia, estas operaciones derivaron posteriormente en una serie de acciones legales y denuncias penales que consideran parte de una estrategia para presionarlos y obtener el control de los terrenos y del recurso hídrico.
Urquiza Lindacher afirmó que el desarrollo inmobiliario planteado para “La Haciendita” no se ha concretado y señaló que, en su lugar, actualmente existen sembradíos en el terreno.
“La Haciendita no tiene agua, se nutre del agua del pozo que está en El Salto”, sostuvo, al señalar que el recurso sería utilizado para mantener las actividades agrícolas que, según su versión, se realizan actualmente en el predio.
La denunciante aseguró que las presiones hacia la familia se han incrementado para que permitan utilizar el agua de “El Salto” en “La Haciendita”, y relacionó esta situación con los intereses inmobiliarios que atribuye al exgobernador.
Asimismo, la familia afirmó que desde 2023 comenzó la construcción de un estadio de béisbol en un rancho propiedad de Domínguez Servién, ubicado en la misma zona de Huimilpan, circunstancia que, señalaron, incrementó sus preocupaciones sobre el destino de los terrenos y los recursos naturales de la región.
Los Urquiza acusaron al exgobernador de encabezar lo que calificaron como un “cártel inmobiliario” en Querétaro y señalaron que en el conflicto también existiría una presunta participación o complicidad de autoridades locales.
No obstante, estas acusaciones corresponden a la versión expuesta públicamente por la familia Urquiza y deberán ser acreditadas ante las instancias correspondientes.
El conflicto se mantiene en el ámbito legal, mientras la familia sostiene que busca preservar la propiedad de sus terrenos y garantizar el control sobre el recurso hídrico concesionado al rancho “El Salto”.