Querétaro., Qro. 23 de agosto de 2019.- La Secretaría de Salud del estado de Querétaro informa sobre la alergia, reacción del organismo que se presenta ante la susceptibilidad de producir anticuerpos en respuesta a desencadenantes ambientales.

Los pacientes que la presentan llegan a experimentar síntomas desde los primeros meses de vida. Suelen tener una historia típica de síntomas alérgicos como rinorrea (salida de fluidos por la nariz), estornudos, obstrucción nasal y prurito (irritación de la piel que provoca el deseo de rascarse en la zona), y en forma posterior van avanzando los síntomas y la gravedad de los mismos.

El diagnóstico se basa en una historia clínica detallada, en donde destacan alergias en padres o hermanos, ya que es un factor de riesgo importante para el desarrollo de la enfermedad; además se revisa la presencia de lesiones en la piel, ojos rojos o tos crónica. Se pueden realizar algunas pruebas de diagnóstico, tanto en sangre como en piel, de acuerdo con cada paciente.

El tratamiento depende de la edad, los síntomas y la gravedad. Evitar los factores desencadenantes, siempre será la primera opción de tratamiento. Asimismo, se pueden utilizar medicamentos locales, vía oral o inyectados indicados mediante atención médica.

Las enfermedades alérgicas son las afecciones crónicas más frecuentes en la infancia; entre estas, las más comunes son la dermatitis atópica, rinitis alérgica y asma, que han aumentado su frecuencia en las últimas décadas. En la actualidad se reporta que afectan aproximadamente a 20% de la población mundial.

En México, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), 7% de la población padece asma. En las últimas cuatro décadas la prevalencia aumentó de forma importante, sobretodo en ciudades industrializadas.

Referente a la dermatitis atópica -enfermedad alérgica-, ha aumentado su prevalencia durante los últimos 7 años en América Latina, principalmente entre personas de 6 a 7 años de edad.

Por otro lado, la rinitis alérgica se presenta en 20% de las personas de la población, y por lo general, se desarrolla en la infancia tardía, aunque es más frecuente en personas adultas de entre 20 a 40 años de edad.