ESPAÑA, 25 de agosto del 2016.- El ingeniero informático Marc Pratllusà no podía ocultar la sorpresa cuando descubrió que esta aplicación le estaba dando las coordenadas exactas de donde se encontraba Oriol Martínez, también ingeniero informático especializado en seguridad. Pratllusà, experto en programación, no es hacker y ni siquiera necesitó entrar a los servidores de Tinder para conseguir esa información: fue más sencillo que todo eso. Un error en el diseño de la aplicación permitía —si se tienen unos mínimos conocimientos sobre informática— conocer la latitud y longitud en la que se encontraban cada una de las personas con las que habías conectado a través de la app, informó El País.

Esta aplicación para ligar ofrece a los usuarios varias fotografías de personas que se encuentran a una distancia determinada —que el usuario puede establecer—; cuando ambas personas se dan ‘me gusta’ a sus respectivas fotos, se produce un match(emparejamiento). Y cuando esto ocurría, cada una de estas personas podía ser capaz de ver la localización exacta del otro. Así, con los miles, millones de matches que se producen al día. Así, incluso aunque luego bloquearas al usuario. Así, hasta el martes cuando el error se solucionó sin avisos ni cambios aparentes en la aplicación.

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