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QUERÉTARO, Qro., 16 de junio de 2025.- En 2019, Marco -inversionista extranjero- adquirió tres terrenos en el fraccionamiento Campestre del Lago, ubicado en el municipio de Huimilpan, impulsado por la promesa de urbanización, servicios e inminentes permisos en trámite.
Sin embargo, al retomar su seguimiento después de la pandemia, descubrió que el predio seguía baldío, sin avances ni servicios básicos. Hoy, tras múltiples intentos infructuosos por resolver su situación ante instancias estatales y municipales, asegura haber sido víctima de un fraude inmobiliario encubierto por la presunta omisión del alcalde panista Jairo Morales Martínez.
“Esto no es un retraso en la entrega, es una estafa: los terrenos siguen sin urbanizar, no hay escrituras, ni permisos visibles. Lo peor es que el caso está estancado”, denunció Marco en entrevista. Asegura haber presentado denuncias civil y penal, pero los procesos no han avanzado.

Marco señaló directamente a los desarrolladores del fraccionamiento, a quienes identifica como dos hermanos con presunto poder político y económico en Querétaro. “No los acuso de delitos, pero es claro que tienen poder: uno de sus hermanos fue presidente del Tribunal Superior de Justicia, y son conocidos por presuntamente patrocinar campañas políticas, como la del presidente municipal de Huimilpan”, declaró.
Relató que uno de los jueces de su caso lo advirtió directamente: “Uno de los que demandas tiene un hermano con alto cargo en el poder judicial. Puedo apartarme del caso si así lo decides, pero no significa que no haya justicia”. Para Marco, esto fue una señal de que las carpetas están congeladas por influencias que van más allá del ámbito legal.
Además de su caso, Marco ha documentado decenas de denuncias similares a través de redes sociales y grupos vecinales. “No soy el único: hay cientos de afectados, pero muchos tienen miedo o vergüenza de denunciar. Otros no pueden pagar abogados ni enfrentar procesos largos y costosos”, lamentó.

De acuerdo con su testimonio, la falta de permisos municipales fue confirmada por el propio presidente municipal de Huimilpan, quien en conversación reciente negó haber otorgado autorización alguna para el desarrollo inmobiliario. “Me dijeron que me moverían mis terrenos a otra zona para ‘ver si ahora sí se entregan’. Les dije que cualquier contacto debía ser con mi abogada. No les creo nada”, enfatizó. Y después el propio Jairo Morales le habria afirmado que podría ayudarle sin que tuviera respuesta hasta el momento.
Marco ha solicitado la intervención de medios nacionales, para visibilizar el caso. Asegura tener pruebas documentales de pagos, contratos y comunicaciones que respaldan sus señalamientos. También confirmó que continúa cumpliendo con los pagos estipulados en su contrato para no caer en incumplimiento legal, a pesar de haber iniciado demandas.
“Yo invertí un millón de pesos, y he gastado otro millón más para evitar que sigan vendiendo terrenos que no existen. No busco venganza, solo justicia. Esto ya no es un problema personal, es una red de poder que impide el acceso a la justicia. Y alguien tiene que decirlo”, concluyó.
Hasta el momento, la empresa desarrolladora de Campestre del Lago no ha emitido una postura oficial y su página web fue dada de baja recientemente.