CIUDAD DE MÉXICO, 10 de agosto de 2020. — “Se puede hablar de un narcoestado porque estaba tomado el gobierno”, reconoció el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sobre el sexenio del entonces panista Felipe Calderón Hinojosa.

Una vez más, el Primer Mandatario aseguró que en su actual administración no se protege a nadie, hay autonomía y se respeta la independencia de la Fiscalía General de la República (FGR), con la finalidad de evitar la impunidad en el país, en relación a los casos de Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública federal en tiempos de Calderón, y la colusión con Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García, investigados no sólo en Estados Unidos sino en México.

“Que no se proteja a nadie y considero que va a suceder lo mismo en el caso de la Fiscalía porque le tengo confianza al fiscal Alejandro gertz Manero, es un hombre recto, íntegro que no va a ser tapadera, no va a proteger a nadie, ya pasó el tiempo en que sólo se juzgaba a quienes no tenían agarraderas, a quienes no tenían influencia, ahora se castiga por parejo a quienes cometen delitos”, dijo.

En la conferencia matutina de este lunes en el Palacio Nacional, López Obrador aseguró que Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) tiene la instrucción de que nadie que haya participado en el equipo de García Luna esté colaborando en el actual Gobierno.

“Es un asunto realmente vergonzoso el que actuara como secretario de seguridad pública del Gobierno federal y al mismo tiempo protegiera a una de las bandas del crimen organizado como está quedando de manifiesto, imagínense en qué situación estaba el país”, reprochó.

“Llegó a hablarse de un narcoestado y yo sinceramente en ese entonces pensaba de que no era correcto clasificar de esa manera al Estado mexicano pero luego con todo esto que está saliendo a relucir pues sí, se puede hablar de un narcoestado porque estaba tomado el gobierno, quienes tenían a su cargo combatir a la delincuencia estaban al servicio de la delincuencia, mandaba la delincuencia, tenía una gran influencia la delincuencia, era quien decidía a quién perseguir y a quién proteger, esto tiene que atenderse para que no se repita nunca jamás, tiene que haber una línea divisoria, una frontera entre autoridad y delincuencia, no mezclarse, que no haya contubernio”, profundizó.

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