Bienestar Michoacán, el negocio de la corrupción a costa del infelizaje
MÉXICO, 4 de enero 2021.- La mitad de las entidades del país representan un “riesgo alto de seguridad” para las inversiones, de acuerdo con la consultora internacional Control Risks.
En su proyección 2022 señaló que Baja California, Chihuahua, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Quintana Roo, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Tabasco, Veracruz y Zacatecas tienen una “fragilidad endémica” que alerta a las empresas globales para invertir en ellos.
Entre los indicadores clave de esta debilidad están: la pobreza extrema, inseguridad alimentaria, violencia, conflictos armados, inestabilidad política, el desplazamiento de la población y el desempleo juvenil.
Esta misma situación se presenta en países con conflictos bélicos y socialescomo Myanmar, Pakistán, Tayikistán, Kirguistán, Yemen, Irak, Etiopía, Tanzania, Sudán, Egipto, Congo, entre otros, que comparten la categoría “riesgo alto de seguridad”.
De América Latina se tiene un nivel similar que Venezuela, Honduras, Haití, El Salvador y regiones de Guatemala, Colombia, Ecuador y Perú.
México está apenas por debajo del “riesgo de seguridad extrema” que representan Somalia, Siria, Yemen, Libia, Mali, Ruanda, la República Centroafricana y Afganistán.
Esta última ciudad del Medio Oriente estuvo gran parte de 2021 con la clasificación “riesgo alto de seguridad”, pero la toma de Kabul por parte de los grupos talibanes, en agosto, elevó su rango.
Control Risks evalúa las amenazas a los activos financieros, físicos y humanos de una empresa, así como la voluntad y capacidad de las fuerzas de seguridad pública para proteger los activos y el personal de la empresa.
Los factores incluyen conflictos militares, insurgencias, ataques terroristas, huelgas y disturbios, vandalismo, secuestro y delitos violentos y adquisitivos.
El riesgo de seguridad puede variar para las empresas y los proyectos de inversión debido a factores como el sector industrial, la nacionalidad del inversor y la ubicación geográfica.
Además, establece que las empresas que operan en jurisdicciones de alto riesgo “deben planificar tiempos de respuesta significativamente más largos a las crisis humanitarias, económicas y de seguridad. Los vacíos de seguridad se multiplicarán y rápidamente”.
Con información de Milenio Diario