QUERÉTARO, Qro., 20 de mayo de 2020.- En respeto a los lineamientos para proteger la salud de la población, se cancela la realización de este año, informó el vicario general de la Diócesis de Querétaro, Martín Lara Becerril, quien enfatizó que el don de la vida siempre deberá estar en primer lugar.

La decisión de suspender la peregrinación se tomó en asamblea extraordinaria, en la cual, junto con él, participaron los presidentes seglares, sus coordinadores espirituales y el obispo emérito, Mario de Gasperín Gasperín, entre otros, quienes analizaron la realización desde los distintos ámbitos, donde se venera a la Virgen de Guadalupe, como lo es la peregrinación anual al Tepeyac.

Para el 26 de julio se tenía programado la participación de 10 mil ciclistas 25 mil peregrinas y 35 mil peregrinos.

Acompañado de los responsables de las columnas masculina, femenina, de ciclistas y motociclistas realizó el anuncio, en el cual enfatizó que no se expondrá a las fieles a un riesgo dentro de la emergencia sanitaria, tampoco a los habitantes de las diferentes comunidades por las que se transitará.

Es una decisión dolorosa, sí, pero también valiente y necesaria, de ahí que urgió a todos los fieles a que demuestren su amor por la Virgen María demostrando su obediencia, respeto y labor por no propagar el virus.

TAMBIÉN SE SUSPENDE PEREGRINACIÓN MOTORIZADA

En cuanto a la peregrinación motorizada “San Junípero Serra, ángeles rodando”, indicó que la quinta realización anual se había programado para los días 13 y 14 de junio del presente año. También se cancela.

Este año sería la 130 peregrinación masculina, la 61 femenina, la 37 de ciclistas, que el 26 de julio hubieran llegado a los pies de “la morenita”.

En el caso de la peregrinación femenina, es la segunda vez que se suspende, la primera fue en el 2009, ante la contingencia por Influenza H1N1.

Por último se remarcó el llamado a los fieles para no peregrinar, de manera individual o en grupos, pues se expondrían a ellos mismos y a los demás.

Es tiempo de demostrar obediencia, ya habrán tiempo mejores y un renacer de la peregrinación, estos momentos son tiempos de demostrar el amor a la Virgen María, que puede ser aún más grandes desde el hogar.