ESTADOS UNIDOS, 25 de mayo 2017.- Los aficionados que hayan seguido desde el comienzo la saga The Fast and the Furious tendrán claro que son películas cuyo argumento es honesto: van de correr rápido, correr aún más rápido, y por el camino destrozar coches de incalculable valor que duele al ver como explotan o quedan completamente desechos. Informa AS.

Ahora, con motivo de la llegada a los cines de la octava entrega, la compañía de seguros británica Insure the Gap se ha propuesto calcular cuánto dinero supondría los destrozos que han hecho sobre coches, edificios y carreteras los protagonistas de la saga si todos los coches que vemos volando fueran de verdad. Han hecho cuentas, anotando cualquier cosa rota durante las 13 horas que costaría ver seguidas las siete primeras entregas y el resultado es el siguiente: un coste de 485 millones de euros.

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