QUERÉTARO, Qro., 29 de enero del 2015.- Más de 180 audiencias de juicios orales se han llevado a cabo desde que arrancó el nuevo sistema penal acusatorio en Querétaro, informó el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Carlos Septién Olivares.

«Ha funcionado, vamos por la línea correcta, Querétaro se ha posicionado entre los tres primeros estados en el sistema de justicia penal oral», destacó.

Resaltó que con la puesta en marcha de los juicios orales se ha logrado reducir el tiempo de los procedimientos hasta en un 70 por ciento.

«(Las audiencias que más se llevan a cabo son por los delitos de) robo, violaciones y narcomenudeo», detalló.

Septién Olivares recordó que la tercera y última etapa está por arrancarse en los municipios de Querétaro, El Marqués y Corregidora; la infraestructura estará ubicada en un predio cercano al Centro de Readaptación Social (CERESO) de San José el Alto.

«En general para el Poder Judicial representa una inversión cerca de los 200 millones de pesos para la tercera etapa», señaló el magistrado.

Según la reforma constitucional a nivel federal, todas las entidades están obligadas a implementar el nuevo sistema penal acusatorio a más tardar en junio del 2016, aunque el compromiso de la administración estatal es tenerlo en operación al 100 por ciento en todo el estado en marzo de este 2015, por lo que las autoridades trabajan a marchas forzadas y confían que cumplirán esta disposición.

Hay que recordar que para poner en operación los juicios orales en Querétaro, se requiere de una inversión de mil millones de pesos. De estos, el titular del TSJ precisó que al momento han gastado 400 millones de pesos sólo en infraestructura y el resto lo destinarán a gasto corriente, tecnología y capacitación.

Asimismo, Carlos Septién descartó que tenga un mal funcionamiento el Centro de Justicia de Amealco.

«No, a la fecha ha funcionado en el sistema penal, la cuestión oral para materia mercantil funciona adecuadamente y correctamente en todas y cada una de sus salas», concluyó.