El presidente de la Mesa Directiva de la 57 Legislatura Local, Marco Antonio León, enfatizó que es una obra de una gran profundidad porque lo hace muy ameno y que es un tema de trascendencia.

QUERÉTARO, Qro., 12 de julio de 2015.- En el Salón Ezequiel Montes, ubicado en la sede del Poder Legislativo se llevó a cabo la presentación del libro “Avatares de la Reforma Política Capitalina. Hubo una vez así un Distrito Federal mexicano”, del autor Doctor José Luis López Chavarría, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El evento fue encabezado por el diputado Marco Antonio León Hernández, presidente de la Mesa Directiva de la 57 Legislatura Local, junto con el senador de la República, Enrique Burgos García y el secretario académico de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), José Enrique Rivera Rodríguez.

En este foro en el que participó como moderador el coordinador general y editor en Jefe de la Fundación Universitaria de Derecho y Administración Pública, A. C. (Fundap), Rodolfo Vega Hernández; correspondió a la Doctora de la Facultad de Derecho de la UNAM, Alma de los Ángeles Ríos Ruiz, aperturar dicha presentación, quien en su momento, hizo un recuento histórico de la personalidad del ilustre queretano Ezequiel Montes.

Destacó que este personaje histórico engloba la visión liberal de la época, luchando por un México acorde a nuevas realidades, y que no en balde los aciertos de su obra han sido aprobados por la historia. Bajo ese contexto dijo, resulta pertinente abordar la importancia política y jurídica de la obra que se presenta, reflexión general, basada en los movimientos constantes que vive nuestra sociedad y obliga a revisar las reformas políticas del Distrito Federal.

El diputado Marco Antonio León Hernández enfatizó que es una obra de una gran profundidad porque lo hace muy ameno y que es un tema de actualidad, de trascendencia, y que vinculó como en una expresión un centralismo atávico, donde se puede cuestionar lo bueno y lo malo de este sistema que constitucionalmente son los federalistas.

Asimismo, apuntó que hablar del Distrito Federal como sede de los Poderes, es hablar de muchas cosas, es buscar el reto de poder encontrar no sólo el sistema de facultades y la distribución de competencias, sino en un sentido de convivencia, como el autor lo plantea, entre los poderes federales y los locales, ya que dijo, en la vieja historia cuando sólo había un partido hegemónico, no había ningún problema pero en las épocas recientes sí los ha habido entre el Jefe del Distrito Federal y el Presidente de la República, donde no ha habido coincidencia de partido.

Luego de hacer un recuento histórico, destacó que fue Félix Osores Sotomayor, el que logró en el Acta Constitutiva de 1824 convencer a los Constituyentes de que Querétaro apareciera en el Artículo Séptimo como una entidad, ya que anteriormente no aparecía, fue de los principales impulsores de que Querétaro sea capital de la República, y que logró convencer que sí fuera, aunque después se genera un debate de los argumentos a favor y en contra, como así se narra en el libro; y que en 1856 se retoma el tema donde nuevamente se discute de que Querétaro sea capital de la República.

León Hernández recordó en su momento que la primera Asamblea del Distrito Federal fue presidida por el queretano Fernando Ortiz Arana, misma que señaló era más parecida a un Ayuntamiento que a una Legislatura, porque eran solamente facultades reglamentarias, y dijo que a su consideración la actual Asamblea está en el intermedio de ser un Ayuntamiento y de ser una Legislatura de la entidad.

Asimismo, mencionó que la parte interesante del libro es la perspectiva sociológica del Distrito Federal, al describir como era en todos los aspectos, en lo político y la cotidianidad de los habitantes; y que finalmente la obra va a cerrar con la reforma constitucional del Distrito Federal, que está detenido en el Senado de la República.