QUERÉTARO, Qro., 20 octubre 2013.- Alrededor de 60 por ciento de las tienditas de las esquinas se encuentran en la informalidad, por lo que el próximo año se emprenderá un programa para darles beneficios a cambio de que regularicen su situación.

El Instituto Nacional del Emprendedor iniciará un piloto en Querétaro para vincular a grandes empresas proveedoras, como Bimbo, Sabritas o Modelo, en la regeneración de estos pequeños comercios, con una inversión de 100 millones de pesos.

La idea es, según Enrique Jacob, presidente del Inadem, que se logre preservar este canal de distribución tradicional y modernizar su sistema para registras inventarios, además de llevar a cabo mejoras físicas.

«Lo que le urge a Bimbo, a Modelo y a Procter & Gamble es que el canal de distribución de las tienditas no desaparezca, ya que la mitad del canal de distribución son estos comercios.

Queremos sentarnos con las empresas y sumarlos en un esfuerzo y que estén metidos en el apoyo de las tiendas de abarrotes, para que mejoren la experiencia de compra y cuestiones como la iluminación y equipo de computo para llevar inventarios», describió en una publicación del periódico Reforma.

Admitió que esta sería una forma de hacer visibles a todos aquellos negocios que son clientes de las grandes empresas de consumo, pero que no existen registros de las ventas realizadas al comercio tradicional, justamente porque son informales.

«La mayoría de estas tienditas están en la informalidad y ahí se generan incentivos para que se formalicen. Conforme avance el tema de reforma financiera, van a tener acceso a financiamiento si son formales, porque generalmente piden prestado a la familia o con alguien que presta con tasas de interés muy altas», señaló.

Esta sería una forma de contener la desaparición de estos negocios ante la presencia de tiendas de autoservicio.

La Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (ANAM) consideró que por cada nueva tienda de autoservicio abierta en el país se cierran siete pequeños comercios al detalle, y por cada empleo generado por una cadena comercial se pierden de dos a seis trabajos formales en negocios tradicionales.

Según esta asociación, ante las prácticas predatorias de los gigantes del comercio al menudeo, existe un riesgo de cierre de más de 650 Mipymes de abarrotes.