Francisco urgió a la comunidad internacional a encontrar respuestas políticas, sociales y económicas de largo alcance.

CIUDAD DEL VATICANO, 13 de mayo de 2016.- La lucha contra la pobreza no es sólo un problema económico, sino ante todo un problema moral, que apela a una solidaridad global y al desarrollo de un enfoque más justo, ante las necesidades y anhelos de las personas y de los pueblos en todo el mundo, advirtió este viernes el Papa Francisco.

El Vaticano informó que ante participantes en la Conferencia internacional de la Fundación Centesimus Annus Pro Pontífice, el Papa exhortó a impulsar la civilización del amor, en la justicia y la paz para toda la familia humana.

Francisco señaló la cercanía al sufrimiento de las familias y niños, hermanos y hermanas, ante su situación de refugiados.

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