QUERÉTARO, Qro., 14 marzo 2014.- La ansiedad, problemas en las relaciones interpersonales y la reducción en la productividad, así como el cansancio constante y la pérdida de la líbido, puede ser provocado por insomnio, el cual se calcula que la mitad de la población lo ha padecido en alguna etapa de su vida.

El doctor Javier Dávalos Álvares, director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 16 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Querétaro, señaló que entre las principales causas del insomnio se encuentran el estrés, los problemas escolares, laborales o económicos, la pérdida de un familiar, la separación de la pareja o el divorcio y todo evento traumático asociado a depresión.

“Durante el sueño se lleva a cabo la producción de hormonas que ayudan al descanso y a la recuperación física; es importante que se identifiquen tres etapas del sueño, la primera es la vigilia —el estado de alerta—, la segunda son los movimientos oculares rápidos —en los que se da el proceso hormonal— y por último en donde se descansa”, mencionó el doctor Javier Dávalos.

Existen dos tipos de insomnio, el agudo desaparece cuando se logra resolver el asunto que les preocupa a las personas y el crónico, cuando no se logra tener una solución, lo que se convierte en un insomnio psicofisiológico, ya que la mala calidad del sueño deteriora la salud.

Dávalos Álvares indicó que “es difícil que una persona permanezca sin dormir varios días, sin conciliar el sueño por lo menos unas horas, ya que generalmente el organismo requiere entre seis y ocho horas de sueño para que realmente se produzca descanso físico y logre recuperarse del desgaste físico”.

Es recomendable que se tomen las medidas necesarias para conciliar el sueño, como sacar la televisión de la recámara, determinar un horario para dormir, que la habitación tenga un clima adecuado, usar ropa de dormir cómoda a base de algodón y cenar algo ligero antes de las ocho de la noche.