
Capacitan a médicos de Querétaro contra el dengue
QUERÉTARO., Qro., 22 de julio de 2014.- Como parte de su formación en la Maestría en Nutrición Humana, que imparte la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Autónoma de Querétaro, la estudiante Iris del Carmen Nieves Anaya desarrolló el proyecto “Uso de vectores de impedancia bioeléctrica (VIBE) para el ajuste de peso seco en pacientes sometidos a hemodiálisis”, bajo la dirección de la Dra. Ximena Atilano Carsi.
La universitaria señaló que los pacientes con insuficiencia renal tienden a retener líquido en el cuerpo y uno de los principales objetivos de la hemodiálisis es extraer la cantidad excedente para evitar el incremento de la presión arterial, ya que si aumenta, pueden presentarse diversas complicaciones, sobre todo cardiacas y pulmonares.
Indicó que dicha cantidad a retirar la establece el médico, generalmente, a partir de estimaciones basadas en “la combinación de algunos datos clínicos, síntomas y signos”, por lo que esto se torna un desafío que requiere de la implementación de métodos más preciso.
En este sentido, Nieves Anaya aseguró que su propuesta consistió en analizar la situación actual de 47 pacientes utilizando los vectores de impedancia bioeléctrica, como herramienta para ajustar el ultrafiltrado (líquido excedente que debe extraerse de la sangre) y alcanzar así el “peso seco”, es decir, el peso real y de esta manera, conocer el estado de nutrición de cada uno.
“Los pacientes en hemodiálisis tienen un exceso de agua que les produce edema (hinchazón) en las extremidades del cuerpo, en algunas ocasiones no es posible visualizarlo; sin embargo, al graficar un vector de impedancia podemos conocer el agua que hay en el cuerpo y de esta manera compararlo con los valores normales que debería tener el paciente, y por ende, establecer el excedente de litros de agua que tiene”, explicó.
Agregó que de esta forma se puede definir el peso seco del paciente y prevenir o disminuir las complicaciones que se desencadenan a partir del exceso de agua en el cuerpo.
Detalló que este estudio clínico lo llevó a cabo en la Unidad de Hemodiálisis del Hospital General, con la autorización del médico nefrólogo responsable, Dr. Ernesto Sábat; con ello se logró determinar a través de técnicas más precisas, el estado de hidratación en el que se encontraban los paciente y determinar la cantidad de líquido a extraer en cada sesión de hemodiálisis.