QUERÉTARO, Qro., 5 de marzo de 2015.- A más de un año de que varios negocios se afiliaron al proyecto Café Pendiente, son muy pocos los queretanos que se acercan a demostrar su solidaridad con los que menos tienen.

Café Pendiente es una iniciativa social, que consiste en pagar un café o un chocolate para que se entregue después alguien que no tiene recursos para comprar uno.

El negocio que recibe el pago anota el café pendiente en una tabla y entrega después la bebida a quienes solicitan esta ayuda.

Aunque varios negocios de la ciudad presentan el logo de Café Pendiente, son pocos los que pagan un café o un chocolate para que alguien pueda disfrutarlo después y la cifra de quienes apoyan esta iniciativa disminuye durante la temporada de calor.

Gabriela Gómez, responsable de uno de los negocios adheridos al proyecto, puntualizó que en su caso el 70 por ciento de los cafés y chocolates pagados se entregan a la Estancia del Migrante González y Martínez en el municipio de Tequisquiapan. Sin embargo, mientras algunas semanas se pagan “muchos” cafés pendientes, en otras ocasiones solamente se pagan dos porque la gente no conoce esta iniciativa.

“Nosotros los vamos acumulando en una tablita, cuando llega una persona nos dice: me puedes regalar un café pendiente, lo vamos tachando para saber cuántos estamos dando y cuánto la gente está viniendo a pedir”, agregó.

Estimó que la falta de pagos de café pendientes no se debe a que los queretanos sean poco solidarios, sino al desconocimiento que existe de esta iniciativa.

El Café Pendiente es una acción solidaria que surgió en Italia hace años, con el fin de ayudar a quienes no pueden pagarlo.