WASHINGTON, EU, 12 de febrero de 2014.- El aborto selectivo no es nada nuevo. Se trata de una práctica que aún hoy en día se realiza en diversos países del mundo, como en China, donde es más preciada la vida de un bebé varón que la de una pequeñita por diversas implicaciones culturales… sin embargo, fue en Estados Unidos donde una bloguera auto-proclamada como feminista hizo estallar la polémica este martes al acabar con la vida de su feto no nato cuando descubrió que se trataba de un hombre.

Conforme al Daily Caller, la mujer identificada con Lana habría tomado la decisión en 2012 por las “malas experiencias con los hombres”, de forma que no podía “traer a otro monstruo al mundo”.

En ese sentido, se establece que Lana se encontraría inmersa con obsesión en los programas de equidad de género, pues considera que “pelear por los derechos de la mujer es una tarea tan titánica e incluso nunca estudie una carrera por salir a la defensa de mis compañeras”, no obstante, la carencia de estudios no ha resultado en un traba para que viaje por todo el planeta a los efectos de “mantenerse en pie de lucha”.

Uno de esos tantos viajes se tradujo en una de las magras experiencias que la orillaron a abortar a su pequeño:

“Yo viajaba en avión a San Francisco para asistir a la marcha de Ocupa Wall Street en San Francisco, el hombre que iba sentado a mi lado se dio cuenta y me dijo ‘Perra, ustedes deben ser puestos en su lugar’, por lo que pedí ayuda a las aeromozas”, relata Lana al añadir que, acto seguido, un hombre de la tripulación se acercó hasta ella para ayudarla a sortear el encuentro con el extraño “pero que no quiso ayudarla porque no hubo contacto físico y en cambio le propuso que se cambiara de lugar”, publica Daily Caller.

“Para el momento en que aterrizamos, me di cuenta que no podía seguir contando con los hombres como aliados a la causa. Estaba impactada, me sentí traicionada cuando me recomendaron moverme de lugar. Eso me dejó en lágrimas. Me sentía verbal y emocionalmente violada”, precisa Lana según recoge el Daily Caller, donde se añade que, al momento del “ultraje aeronáutico”, la joven ya estaba embarazada.

“Siempre tuve una buena idea de quien se trataba ‘el donador’, es decir, ‘el padre’”, informa el Daily Caller al estipular que Lana estaba convencida de que tendía una niña porque, “sencillamente, yo quería una niña, o al menos un bebé con una vagina. El género se iría definiendo mientras el bebé creciera”.

Lana puso manos a la obra y comenzó a adquirir ropa ‘neutral’ para su bebé, juguetes que no influenciaran sus preferencias y se emplazó a la tarea de crear un ambiente que, afectivamente, “no influenciara en lo que se convertiría mi semilla. Busqué guarderías donde no existieran hombres que laceraran su proceso de desarrollo, sin niños que le pusieran apodos”.

Pero infortunadamente para la Lana, la genética tenía otros planes. Se hizo un ultrasonido y descubrió que un hermoso varón estaba en camino.

“Mi cuerpo me había traicionado. Estaba en estado shock, empecé a llorar (…) llorando, sollozando, con incontrolable llanto y una angustia mental del tipo que solo puede ser experimentada por aquellos que han visto sus vidas destruidas por una guerra”, cuenta Lana en su relato donde calificó al feto como “mi verdugo” y al embarazo como “mi pirsión”.

El Daily expone que, al cabo de 3 días, Lana descubrió que no podía traer a otro hombre al mundo: “yo no odio a los hombres, odio al patriarcado, en lo que los hombres e inlcuso algunas mujeres se convierten. No iba a dejar que eso sucediera con mis hijos. Las oportunidades de ello eran mayores si era un niño”.

A la fecha y “libre de la traición de mi cuerpo”, Lana informa que ahora tiene una bebita de 1 año a quien cuida con recelo. “Me siento libre y desde el incidente del avión, es la primera vez que me siento fuerte. Creo que hice algo positivo, algo que se traducirá en un agente de cambio… algo bueno”.

“Sospecho que muchos de ustedes que están leyendo esto me enviarán correos electrónicos de amenaza desde el sótano de sus madres, dejándome comentarios que buscan degradar más y más a la especie. Le pido un favor: ¡Maduren! Pregúntense a si mismos: ¿Pasaran el resto de sus vida molestos con el internet por causa de una mujer que hizo lo que deseaba con su cuerpo?” remata Lana en el blog.
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