Enrique Correa consideró que si se aplicara el alcoholímetro a los conductores podría comprobarse el estado de ebriedad y propone que conducir así sea un agravante al homicidio imprudencial.

 

QUERÉTARO, Qro., 9 de julio de 2015.- El diputado local Enrique Correa Sada denunció que la falta de voluntad política del Poder Ejecutivo impide reformar los artículos 76 y 131 del Código Penal, para que se considere conducir en estado de ebriedad como un agravante a una falta administrativa, sobre todo cuando cause lesiones o la muerte.

 

De acuerdo con el diputado, actualmente es muy difícil comprobar que alguien condujo en estado de ebriedad, porque pueden pasar hasta tres horas entre el accidente y la comprobación del estado etílico, de manera que nunca se obtienen las pruebas para acreditar el delito.

 

Por eso, el legislador propone desaparecer el delito de manejar en estado de ebriedad, para dejarlo como una falta administrativa, que permita a cualquier autoridad, con un alcoholímetro, comprobar el nivel de consumo de alcohol.

 

“Se ponga a disposición de la justicia cívica municipal y sanción de 36 horas de prisión más la multa, esta es la primera parte de la iniciativa, que la sanción sea efectiva, eliminemos la mayor posibilidad de corrupción en el tema, hoy un policía de tránsito que detiene a una persona es más fácil recibir 500 pesos luego no se acredita el delito, porque es pérdida de tiempo y las agendas están saturadas”, declaró.

 

Además, se propone que conducir bajo el efecto del alcohol sea un agravante al homicidio imprudencial, porque hoy esa condición es un atenuante, en un estado que ocupa el segundo lugar nacional, después del Distrito Federal, en número de incidentes fatales vehiculares relacionados con el alcohol.

 

“Es una iniciativa presentada desde hace siete meses, no ha habido consenso porque el Ejecutivo no quiere hacer alcoholímetros en las calles, cree que puede ser violatorio de los ciudadanos, me parece que es al revés”, insistió Correa Sada.