QUERÉTARO, Qro., 26 de enero de 2014.- Noche de debut y despedida fue lo que los aficionados queretanos pudieron apreciar este sábado en Provincia Juriquilla.

Para iniciar con el pie derecho el año, Juan Arturo «El Pollo» Torres Landa confeccionó un cartel con el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, el debut del joven matador Fermín Rivera y la despedida del diestro tlaxcalteca Rafael Ortega.

Este último se llevó la noche luego de cortar dos orejas y salir a hombros.

Con el primero de su lote, de nombre Nieto de Los Cues, comenzó con molinetes para después salir a colocar banderillas tras la petición del público. Ortega brindó el ejemplar de Los Cues a los asistentes pero fue justo antes de comenzar su lidia que el toro se despitorró, por lo que la faena tuvo que ser corta y el diestro tlaxcalteca se tiró a matar pronto, terminando entre silencio.

Con Carrillero, el segundo para Rafael, logró cuajar una faena que comenzó con revoleras para que nuevamente saliera a poner banderillas dejando un par al violín entre ovaciones de «¡Torero, torero!» y, ad hoc con la despedida, su lidia fue acompañada de Las Golondrinas. Al final dejó media estocada pero que fue suficiente para dar muerte al toro de Los Cues. El juez dio una oreja y tras la petición mayoritaria no tardó en otorgar la segunda.

En medio de aplausos el diestro tlaxcalteca, quien tomara la alternativa en diciembre de 1990, dio la vuelta al ruedo y volvieron a sonar Las Golondrinas. El Pollo abrazó desde el callejón al maestro Ortega, que deleitó por última vez en esta plaza al público queretano.

En el caso del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza logró salida al tercio y con su segundo división de opiniones.

El primero, Amigo Pepe de la dehesa de Bernaldo de Quirós fue sustituido por Nieves, luego de quebrarse el pitón derecho.

Al segundo, de nombre Chabelo, de la misma ganadería, el caballo de Pablo Hermoso le mordió la oreja, lo que animó a un sector del público.

Para el diestro potosino Fermín Rivera con Charro, de Los Cues, mató hasta el tercer intento.

Y con el cierraplaza, de nombre Siempre Alegre el cual brindó a Rafael Ortega, logró sacarle unos cuantos pases para al final dejar una buena estocada pero que tampoco fue premiada.

Al principio de la corrida, después del paseíllo, se pidió un minuto de aplausos para José Nieto y los toros de esta noche fueron nombrados en honor a él.