QUERÉTARO, Qro., 04 de marzo de 2015.- Para los que no pueden vivir sin estar conectados, el uso excesivo del celular no es un acto inofensivo. Ya hay millones de personas afectadas por la denominada nomofobia (miedo o incomodidad a pasar demasiado tiempo sin acceso a los dispositivos móviles), un padecimiento que puede causar baja autoestima e introversión, por lo que ha llegado el momento de decir “¡Basta!”

Según un estudio de la agencia de marketing Oracle Eloqua, la mayoría de las personas permanece enganchada al celular más de 6 horas al día. En ese sentido, y según recoge The Huffington Post, el 32% de los “esclavos tecnológicos” siente la necesidad de comprobar sus correos y redes sociales más de 8 veces al día (sin contar las horas de trabajo), un 5% lo hace unas 20 veces y otro 14% debe hacerlo, por lo menos, cada media hora.

“Quitarles el acceso al móvil, la tableta o el servicio de internet a algunos individuos les produce síntomas psicológicos negativos bastante profundos como la sensación de que han perdido una parte importante de sí mismos, sentimientos de soledad, angustia y aislamiento y, por último, imposibilidad de encontrar recursos alternativos para pasar el tiempo y divertirse”, precisa el estudio.

Cartas sobre la mesa, si usted está demasiado pendiente de las llamadas, los mensajes de texto y las notificaciones del Candy Crush, lo más probable usted constituya parte del selecto grupo de personas que terminarán el día con más ojeras, más arrugas en el entrecejo, papada en el cuello y una aceleración del proceso de envejecimiento de la piel… todo producto de su curiosa amistad con el smartphone.

“Durante la agitada vida de cada uno de nosotros existen cortos espacios de tiempo en los que podemos reflexionar. Esos 15 segundos que toma que un semáforo cambie a la luz verde, los 30 segundos mientras esperas en la fila del café de la mañana, y el minuto y medio de libertad sin la supervisión de tu jefe. Y, ¿Cuántos de nosotros pasamos esos pocos segundos libres jugueteando con Instagram en lugar de pensar en cosas más importantes?”, precisa Tomi Almana, gerente de mercados y encargado de coordinar el informe sobre hábitos con los teléfonos móviles que ha desarrollado la agencia Oracle Eloqua.

En ese sentido, el especialista añade que los smartphones han cambiado vertiginosamente la manera en que los seres humanos ejercemos el acto de la comunicación en el día a día, “generando incluso cierta dependencia, por ello, es importante que usted tome precauciones para evitar su mal uso”.

“Su vista, la musculatura de su cuello y de su espalda. Su estabilidad mental. Usar tu teléfono y tableta todos los días puede tener riesgos negativos para su salud, por ello es que debe encontrar espacios libres de tecnología”, expone Almana al Huffington Post al puntualizar algunos incisos a tomar en cuenta si es que la adicción al teléfono puede que con usted.

INSOMNIO ABSOLUTO

Las ondas de los dispositivos electrónicos y la luz que emite la pantalla de su smartphone, no sólo daña la vista, sino que, conforme a un estudio de la Universidad Complutense de Madrid y la empresa Tecnología Sostenible y Responsable, destruye el ciclo del sueño.

“La exposición a la luz que emite tu celular, sobre todo si iluminación es máxima, puede interferir con la producción de melatonina en tu cuerpo, hormona que permite controlar el ciclo natural de sueño y vigilia”, expone la doctora Celia Sánchez, quien ha participado en esta investigación y advierte de que “las consecuencias son irreversibles. Por sólo mencionar, si usted expones sus ojos a la iluminación LED de estos dispositivos durante 72 horas sin parar, destruiría el 93% de las células de la retina”.

Recomendación: Limite el uso del celular cuando vaya a la cama y rebaje la intensidad de la pantalla, al menos hasta el 40%.

GRANITOS EN LA PIEL

Aunque usted no lo crea, efectivamente, las pantallas táctiles de los celulares tienen 18 veces más bacterias perjudiciales que la tapa del inodoro y eso es lo que usted se lleva a la cara un montón de veces por día. Y muchas veces ni siquiera se trata de las bacterias, cuando detienes el teléfono sobre tu rostro por un periodo de tiempo largo, el calor, la fricción y la transpiración, tapa los poros de la piel lo que puede causar graves brotes.

De acuerdo a Liz Smith, microbióloga de la Asociación Británica de Dermatología, el celular promedio ofrece los 3 factores vitales que las bacterias necesitan: alimento en forma de los aceites secretados por la piel, humectación que se exhala en el teléfono cada vez que respiramos, así como la contaminación de nuestras manos.

Recomendación: Limpiar por lo menos 2 veces al día la pantalla de su dispositivo con una microfibra y líquido para limpiar lentes o, en su defecto, alcohol rebajado con agua. Asimismo, procure lavar su rostro después de una llamada larga (sea con el celular o el teléfono fijo).

PAPADA Y ENVEJECIMIENTO

Conforme al Huffington Post, si usted usa su teléfono móvil demasiado tiempo a lo largo del día, puede sufrir de dolores cervicales, auto-infundirse un aumento del estrés oxidativo (que termina haciendo la piel más opaca y menos tersa al tacto) e, infortunadamente, formándose una doble papada.

En lo que atañe a este mal también denominado “cara de smartphone”, este se caracteriza por falta de elasticidad de la piel y en los músculos de la cara debido a que cuello está siempre doblado hacia abajo.

“La consecuencia inmediata es la aparición de un doble mentón. Pero ¿cuánto tiempo es demasiado tiempo? Si vuelves a casa y coges tu teléfono inteligente para trabajar puedes empezar a preocuparte”, explica la doctora. Helena Johnson, de la Chartered Society of Pysiotherapy en el Reino Unido.

Recomendación: Tumbarse para navegar en el celular o tableta no es buena idea. Lo ideal es tomar una silla y apoyar el dispositivo en la mesa, usando las dos manos para “trabajar”.

DEPRESIÓN Y ANSIEDAD

Si usted se percibe como “enganchado al celular” o no puede pasar menos de una hora sin revisarlo constantemente, así se se multiplican las posibilidades de que sufra problemas psicológicos. Conforme al Huffington Post, la Universidad de Gotemburgo en Suecia ha descubierto que un uso excesivo de estos dispositivos “puede alterar el proceso de relajación propio del cerebro, modificando su comportamiento”.

De acuerdo al texto, la pérdida del celular puede ocasionar una fuerte sensación de angustia, miedo y estrés relacionado, principalmente, con no poder acceder a los datos personales en el aparato. Al respecto, la psicóloga Ana María Cardona Jaramillo, directora de programas de la especialización en Psicología Educativa de la Universidad de la Sabana dice que “claramente existe la posibilidad de generar una adicción al uso de esta tecnología, especialmente frente al hecho de estar siempre conectados».

En función de constatar los efectos del trastorno de adicción a Internet, un informe de la operadora británica Sky Broadband reveló que un 51 por ciento de 2 mil usuarios encuestados afirmó sufrir ansiedad, enfado y/o tristeza al no poder revisar sus correos o entrar a sus redes sociales debido a problemas técnicos.

Recomendación: No se trata de que te usted se convierta en una persona extremista que no usa el teléfono celular para nada. Mida sus necesidades reales, organícese y utilice su dispositivo en los momentos que le acopia. Tómese su tiempo para despejarse, tomar el sol, comer, ir al baño, dormir, etc.

PERMÍTASE UN BREAK

Es cierto que el celular te sirve para estar bien comunicado, pero es importante que evites:

1.- Sacarlo en reuniones, ya que además de ser una falta de respeto para las personas, su sola presencia en la mesa “tiene la facultad de lograr que usted te se desenganche durante la conversación”, afirma un estudio de la School of Public and International Affairs.

2.- Textear mientras caminas, puesto que la también considerada una “habilidad”, en realidad le resta las posibilidades de ver a tu alrededor, caminar en vía recta y de mantener el equilibrio.

3.- Escuchar su música favorita a un nivel superior de 80 decibeles (8 puntos de volumen, en la gran mayoría de los dispositivos), ya que, si bien “un concierto es muy relajante”, los sonidos altos pueden dañar su oído interno y causar sordera.

4.- Usarlo en tu tiempo libre debe limitarse un poco. “El trabajo y demás obligaciones pueden mantenerte en constante estrés, por ello es necesario que realices actividades que distraigan tu mente y ver una película en tu celular no es una de ellas. Lo mejor es que disfrutes de ir al cine con muy buena compañía”, indica un estudio publicado en el Human Ethology Bulletin.

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